La Cuenta Corriente registró un superávit de 17,498 millones de dólares en el tercer trimestre del año  y en medio de la pandemia de Covid-19. Se trata del mayor saldo superavitario desde que se tiene registro, resaltó el Banco de México y supera al histórico que se alcanzó en el segundo trimestre del  2019 de 4,400 millones de dólares.

Dicho superávit representó 6.9% del PIB, una cifra que contrasta con el déficit de 0.1% del PIB registrado en el mismo periodo del año pasado.

Lo que más peso en el resultado de la cuenta fue el alza que presentó el dato de la balanza comercial de mercancías no petroleras, bajo un escenario en el que las exportaciones cayeron 4.5% a tasa anual, mientras que las importaciones se hundieron casi 20 por ciento.

“Uno tiende a ver esas cifras superavitarias y las interpreta positivamente. Pero vale la pena hacer un análisis más laborioso. Lo que hemos visto para México es que los superávits de la cuenta corriente se generan no por exportaciones más competitivas, sino por importaciones, un colapso en importaciones”, explicó Esteban Polidura, Director de Asesoría para las Américas del tercer mayor administrador de riqueza suiza, Julius Baer.

El superávit “claramente no es bueno cuando hay un movimiento brusco en alguno de los lados porque te habla de desbalance en esta dinámica”. En el periodo de julio a septiembre se evidencia “una dinámica desfavorable en la industria doméstica afectada por el colapso de las importaciones”.

El superávit de la cuenta corriente fue impulsado por una balanza comercial también récord y fuertes remesas de trabajadores, acotó desde Nueva York Alberto Ramos, economista para América Latina en Goldman Sachs. Las remesas que ingresaron en el tercer trimestre suman 10,676 millones de dólares. “Estas entradas compensaron con creces la pérdida de ingresos por viajes y turismo internacionales”, precisó.

El reporte del banco central también mostró una caída anual de casi 44% en la Inversión Extranjera Directa.

De acuerdo con la Balanza de Pagos del tercer trimestre, la cuenta de capital resultó deficitaria en 7 millones de dólares, al presentarse un préstamo neto en la cuenta financiera de México al resto del mundo que significó la salida de recursos por 13,064 millones de dólares.

Tal como lo señala el banco central, la mayor parte del tercer trimestre los mercados financieros nacionales presentaron un comportamiento positivo con algunos episodios de volatilidad a partir de mediados de septiembre, aunque fueron “más acotados que los registrados en marzo y abril”.

En el transcurso del trimestre, el mercado mexicano presentó una desinversión de 1,730 millones de dólares en inversión de cartera, en el contexto de volatilidad que según Banco de México, fue más acotada que el registro de marzo y abril.

La información del Banco de México evidencia que los inversionistas deshicieron posiciones en todo tipo de instrumentos, siendo los más castigados los emitidos por el sector público. Según los datos divulgados por Banxico, la desinversión de títulos del sector público fue de 1,197 millones de dólares en el tercer trimestre.

De este saldo, 197 millones fueron liquidados en el exterior y 1,000 millones salieron del mercado de dinero.

En contraste, los títulos emitidos por el sector privado, registraron una actividad positiva que llegó a 3,726 millones de dólares.

También los mexicanos

La información del Banxico muestra que en el tercer trimestre del año, los inversionistas mexicanos transfirieron 4,702 millones de dólares al exterior, esto tras el registro positivo del trimestre previo de 360 millones de dólares.

Las estadísticas ponen en evidencia que se ha presentado una desinversión consistente de capitales mexicanos desde el primer trimestre del 2019 que solo se vio interrumpida en el periodo de abril a junio.

Al respecto, el profesor del EGADE Business School en el ITESM, Jesús Garza. explicó que la certidumbre del contexto económico atrae capital productivo.

En el caso de inversión de cartera, suelen ser atraídos por el diferencial de tasas con Estados Unidos, consignó, y al disminuir la tasa nominal y la real, también se ve impactado el apetito por instrumentos mexicanos.

Subieron nuevas inversiones

Banco de México destacó que en el tercer trimestre ingresaron al país 2,433 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa.

De este flujo, 1,711 millones de dólares fueron nuevas inversiones, lo que es más del doble de los 741 millones de dólares que llegaron en el segundo trimestre.

Además, reportó reinversiones que sumaron 676 millones de dólares entre julio y septiembre, una cifra ligeramente mayor a los 651 millones de dólares del segundo trimestre.

Mientras registró cuentas entre compañías por 49 millones de dólares.

ymorales@eleconomista.com.mx