Cuba aún no ha podido realizar ninguna operación bancaria en dólares en Estados Unidos, casi dos meses después de que Washington anunciara un mayor acceso a su sistema financiero por parte de la isla.

No hemos podido hacer ninguna operación bancaria en Estados Unidos, indicó a un medio cubano un alto funcionario de la cancillería cubana, que no fue identificado por el portal oficial.

En vísperas de la histórica visita del presidente Barack Obama a la isla, Washington anunció el 15 de marzo un nuevo paquete de medidas de alivio del embargo estadounidense vigente desde 1962, que entre otras restricciones impide a Cuba el uso del dólar y acceso al crédito.

Entre las disposiciones, incluyó nuevas facilidades para que los estadounidenses viajen a Cuba, la importación de algunos productos cubanos y mayor acceso al sistema financiero de ese país.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, indicó entonces que La Habana estaba evaluando el alcance de esas medidas, principalmente lo relacionado con la autorización para que Cuba use el dólar en sus transacciones internacionales.

En caso de que este anuncio se haga efectivo, Cuba eliminará el gravamen de 10% que impone a la divisa estadounidense que entra al país, anunció Rodríguez.

Dicho impuesto implica que por cada dólar en efectivo, el gobierno cubano paga 90 centavos de pesos convertibles cubanos (CUC), la divisa local que circula en paralelo con el tradicional peso cubano.

Debido a las restricciones del embargo, Cuba no puede venderle a Estados Unidos y sólo desde el 2000 puede adquirir en ese país alimentos y medicinas, que debe pagar por adelantado mediante complicadas transacciones bancarias en euros o dólares canadienses.

El grueso de las sanciones estadounidenses contra Cuba están codificadas en diversas leyes y su desmonte es potestad del Congreso, actualmente en control de la oposición republicana.

No obstante, Obama, dentro del histórico acercamiento a la isla iniciado a finales del 2014, ha flexibilizado algunas restricciones, lo que es considerado positivo pero insuficiente por el gobierno de Raúl Castro.