La confianza de los consumidores empezó el 2021 con una moderación mensual respecto al cierre del año pasado, revelaron los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En enero el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en 38.4 puntos, con cifras desestacionalizadas, su mayor nivel desde marzo del 2020 cuando registró 42.5 puntos para luego irse en picada ante los efectos que la pandemia del Covid-19 tuvo en el sentir de los mexicanos.

Si bien el ICC registró su segundo mes consecutivo al alza, lo hizo a un menor ritmo. En enero el crecimiento mensual fue de 0.3 puntos, mientras que en diciembre del 2020 el avance fue de 0.9 puntos. 

El aumento, comentaron estrategas de Banorte, probablemente se debió al aumento al salario mínimo y el optimismo que tienen los mexicanos sobre el inicio de la campaña de vacunación contra el Covid-19, pese a que en algunos estados se regresó al Semáforo Rojo.

“La confianza se mostró más resiliente de lo esperado, pues a pesar de que enero fue un mes con restricciones a la actividad económica y altas tasas de contagio y mortalidad por Covid-19, el indicador general tuvo pocos cambios frente a diciembre y los componentes vinculados a la situación actual mejoraron. Así, la cifra presentada este lunes permite conservar cierta esperanza en torno a la mejora del consumo en el 2021, aunque será importante que esta resiliencia se manifieste en las variables reales de la economía”, dijo por su parte Marcos Daniel Arias, analista económico de Monex.

En su comparación anual, la confianza hiló 14 meses de disminuciones. Este periodo, destacó Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, es menor al observado en la crisis financiera previa, en donde se acumularon 36 caídas anuales consecutivas entre enero del 2007 y diciembre del 2009.

Expectativas del hogar

En el reporte del Inegi, que se elabora de manera conjunta con el Banco de México (Banxico), se observa que sólo uno de los cinco componentes del ICC se deterioró en su comparación mensual.

Se trató de la situación económica esperada de los miembros del hogar dentro de 12 meses, la cual disminuyó 0.9 puntos; no obstante, es el componente con mayor nivel al ubicarse en 53.3 puntos.

“La contracción mensual, fue reflejo de la crisis sanitaria en enero, mes en el que se registraron nuevos máximos en los contagios y muertes diarias, tras los festejos decembrinos. Lo anterior llevó a 11 estados del país a regresar a semáforo rojo epidemiológico, lo que impide que operen algunos negocios, afectando principalmente al sector servicios”, recordó Gabriela Siller.

En contraste, la situación económica actual del país mostró un aumento mensual de 1.0 punto, seguido de la situación económica actual de los miembros del hogar con un incremento de 0.9 puntos.

Asimismo, las posibilidades de compra de muebles y electrodomésticos aumentaron 0.7 puntos; sin embargo, este componente es el que se ubica en un menor nivel con 19.4 puntos. En tanto, la situación económica del país esperada en 12 meses tuvo una mejora de apenas 0.1 puntos. 

Sin planes para remodelar, comprar o construir casa

La información del Inegi también arrojó que, dentro de los indicadores complementarios del ICC, el mayor deterioro mensual se dio en las expectativas para construir, comprar o remodelar una casa, las cuales disminuyeron 1.3 puntos en enero.

También se mostró una disminución en las expectativas del empleo, con un retroceso 0.7 puntos, mientras que las posibilidades económicas para salir de vacaciones en los siguientes 12 meses disminuyeron 0.6 puntos.

“Lo anterior, es provocado por el difícil panorama que enfrentan los consumidores mexicanos ante la falta de estímulos fiscales y ante un débil mercado laboral. Cabe recordar que en el 2020 la población ocupada se redujo en 3.25 millones de personas, siendo el mayor retroceso en registro de acuerdo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo”, destacó Gabriela Siller.

ana.martinez@eleconomista.mx