Los hogares del Estado de México, Distrito Federal, Veracruz, Jalisco y Puebla son los principales beneficiarios del subsidio a la gasolina en México, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Según el documento Distribución del pago de impuestos y recepción del gasto público por deciles de hogares y personas 2012 –en el cual la SHCP evalúa los resultados del 2010- 30% de la población más rica del país (medido por los últimos tres deciles de ingresos, de 10 que existen) concentró 65% de la subvención que aplica el gobierno federal al combustible.

Así, de los 8.73 millones de hogares ubicados en ese segmento -de un universo de 29 millones en todo el país-, las cinco entidades mencionadas concentraron 40% del total, según cifras del INEGI.

El Estado de México lideró la lista con 12.63 por ciento. Le siguieron el DF con 8.78%, Veracruz, con 7.06%, Jalisco con 6.36% y Puebla con 4.73 por ciento.

El ingreso promedio de los hogares con mayores recursos (decil 10) de las cinco entidades fue de 136,664 pesos en el 2010. En el DF se registró el nivel más elevado, con 215,477 pesos y en Puebla el más bajo, con 96,650. En los deciles nueve y ocho fue de 62,512 y 45,140 pesos, respectivamente.

El gasto en estos combustibles es sumamente progresivo. Bajo cualquier ordenamiento, menos de 30% del gasto se realiza por 60% de la población de menores ingresos. En promedio, alrededor de 50% del gasto en estos bienes es ejercido por 20% de la población de mayores ingresos , comentó la SHCP.

El decil número uno -que recibió un ingreso apenas superior a 6,100 pesos en el 2010- ostentó 1.5% de la subvención. El segundo, 2.3%; el tercero, 3.4%; el cuarto, 4.5%, y el quinto, 6.1 por ciento.

SALE CARO

En el 2010 el gasto que realizó el gobierno por el subsidio fue por 76,900 millones de pesos, el doble de lo estimado por la SHCP para el periodo (35,994 millones). Sin embargo, para el 2011 la cifra todavía fue superior, al ser mayor a 165,979 millones de pesos, es decir, 4.8 veces lo programado por la dependencia (34,160 millones).

La política de subvención a la gasolina en México es un tema por demás controvertido. Su aplicación genera un beneficio al bolsillo de los consumidores, aunque desigual y a un precio relativamente alto para las arcas de la Federación. Su eliminación permitiría -en teoría- destinar más recursos a otros sectores de la economía –como educación y seguridad pública- pero a un costo político elevado y un aumento en la inflación.

Los llamados gasolinazos que aplica el gobierno federal el segundo sábado de cada mes permiten, por un lado, reducir de manera gradual el gasto fiscal en que incurre y, por otro, no afectar de golpe el poder adquisitivo de los mexicanos.

En lo que va de la administración de Felipe Calderón son 67 los ajustes ejecutados al costo del combustible.

De no sufrir modificaciones la política de deslizamiento aplicada al precio de la gasolina en lo que resta del 2012, al término de éste el costo del combustible tipo Magna -el más demandado en el país- será de 10.81 pesos por litro, con lo cual en la actual administración habrá aumentado 60.38 por ciento.

fernando.franco@eleconomista.mx