Durante el segundo semestre del año la capacidad de pago de los hogares en México se ha mantenido estable y sin un impacto importante en los niveles de morosidad, aseguró este miércoles el Gobernador del Banco de México (Banxico), Alejandro Díaz de León.

En el caso de los hogares, este desempeño está apuntalado por la recepción de remesas que dijo “siguen siendo muy elevadas” así como por la masa salarial real, señaló el titular del Banxico.

Durante la presentación del Reporte de Estabilidad Financiera del segundo semestre del año, Díaz de León advirtió que desde el mes de septiembre, las empresas están haciendo un menor uso del financiamiento bancario y lo han sustituido por la emisión de deuda en el exterior, aprovechando la reducción de tasas internacionales.

Descartó que el estancamiento de la economía nacional esté impactando la capacidad de pago de los hogares, y para muestra destacó que la morosidad del crédito al consumo se mantiene estable con “cierto incremento en préstamos personales”. No obstante, el gobernador del banco central mexicano subrayó que la morosidad de tarjetas de crédito, nóminas y autos tampoco ha incrementado.

A nivel macro, advirtió que el sistema financiero fue sometido a más de 2,000 simulaciones de incidencias para evaluar la resistencia de las instituciones de banca múltiple a eventos como una recomposición de portafolios que incluya la búsqueda de activos de menor riesgo; un aumento de la volatilidad ante una escalada de la tensión geopolítica; tres escenarios asociados a crisis anteriores (la mexicana de 1995; la global de 2008 y la volatilidad de tasas de interés como la sucedida en mayo de 2013). Y como resultado, encontraron que en este momento “cuentan con un nivel de liquidez más que suficiente para enfrentar episodios de estrés”.