Standard & Poor's rebajó las calificaciones de la deuda de Grecia y Portugal a territorio basura, mencionando preocupaciones sobre la capacidad de los países para implementar reformas que les permitan reducir su elevada deuda.

La agencia redujo la calificación griega en tres escalones a "BB+", el primer escalón dentro del grado especulativo o basura.

S&P dejó el panorama de la calificación en negativo, lo que significa que podría volver a bajarla.

La decisión "resulta de una evaluación actualizada de Standard & Poor's sobre los desafíos políticos, económicos y presupuestarios que el Gobierno de Grecia enfrenta en sus esfuerzos para poner la deuda pública en una trayectoria sustentable", dijo la agencia en un comunicado.

Déficit podría ser revisado a 14%

El déficit público de Grecia en 2009, estimado en el 13.6% del PIB por la oficina europea de estadísticas Eurostat, podría revisarse al alza y situarse en el 14%, dijo este martes el ministro griego de Finanzas, Giorgos Papaconstantinou.

Portugal en la mira de calificadoras

La agencia también recortó la nota de la deuda de Portugal, mencionando preocupaciones por su capacidad de enfrentar los altos niveles de endeudamiento en vista de su débil panorama económico.

La agencia bajó las calificaciones en dos escalones a A-, o cuatro peldaños por encima del estatus especulativo o "basura".

La medida "refleja nuestro criterio sobre la amplificación de los riesgos fiscales que enfrenta Portugal", dijo la agencia.

"Bajo nuestro caso en base a la revisión del escenario de crecimiento económico, estimamos que al gobierno de Portugal le podría costar estabilizar su relativamente alto ratio de deuda en el panorama de un horizonte hasta el 2013", agregó S&P en un comunicado.

Grecia debe probar amarga medicina

Los griegos deben tragar una "medicina amarga" y aceptar la ayuda externa si quieren superar su crisis de deuda, dijo el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn.

Strauss-Kahn dijo que Grecia enfrenta muchos años dolorosos, pero que la alternativa sería "insostenible".

"Sería una ilusión creer que uno puede curarse despidiendo al doctor que prescribe la medicina amarga", dijo.

Strauss-Kahn ha tratado en numerosas oportunidades de mitigar el malestar de los griegos por la perspectiva de ajustes brutales en el gasto público, junto con la desconfianza por las condiciones estrictas que suele imponer el FMI a sus préstamos.

"Estamos allí para ayudar a los griegos. Si no los ayudamos, estarán en una posición insostenible", declaró.

RDS