El aumento en los precios y las interrupciones en las cadenas de suministro amenazan la Navidad en estados Unidos, pero Joe Biden no está dispuesto a que los anaqueles se queden sin los productos de temporada.

Ayer, el presidente Biden se reunió con el sector privado con el objetivo de ayudar a aliviar los bloqueos de la cadena de suministro. Biden afirmó que el puerto de Los Ángeles se uniría al puerto de Long Beach, dos de los más activos del país, para tener operaciones las 24 horas y descargar un estimado de 500,000 contenedores que esperan en los barcos de carga.

Walmart, Target y otros grandes minoristas también expandirían sus operaciones nocturnas en los puertos para tratar de satisfacer las necesidades de entrega, aseguró el mandatario.

“Si se necesita apoyo federal, dirigiré todas las acciones apropiadas, y si el sector privado no se ajusta, los llamaremos y les pediremos que actúen”, dijo el Presidente en declaraciones en la Casa Blanca.

La recuperación de la economía tras el azote que sufrió por la pandemia de Covid-19 hizo que la demanda de productos aumentara en medio de la escasez de trabajadores y conductores de camiones para recoger mercancías.

Pero Estados Unidos no dejará pasar la temporada de ventas navideñas pues eso podría perjudicar a las empresas estadounidenses.

Además de acelerar la actividad en los puertos, los tres mayores transportistas de mercancías que son Walmart, FedEx y UPS, tienen previsto comenzar a operar las 24 horas del día para ayudar a acelerar el envío de mercaderías en todo el país. Samsung, Home Depot y Target también aumentarán su actividad en las horas bajas.

Biden habló después de reunirse con ejecutivos de los dos puertos, así como de International Longshore and Warehouse Union, Teamsters, AFL-CIO, Walmart, FedEx, UPS, Target, National Retail Federation, American Trucking Association, Pacific Maritime Asociación y otros.

Los precios siguen subiendo en EU

Todos los problemas que enfrentan las empresas para hacer llegar sus productos al consumidor final ya está repercutiendo en los bolsillos de las personas.

Los estadounidenses enfrentaron en septiembre un alza de precios importante. Según un reporte publicado el miércoles por el Departamento de Trabajo, el incremento de precios fue de 5.4% en su medición a 12 meses.

Los precios de los alimentos al menudeo, y no en los restaurantes, son los que aumentaron más (+1.2% en un mes). En cambio, los precios de los pasajes de avión, la vestimenta y los coches usados bajaron.

Efecto transitorio

Este repunte revive las preocupaciones sobre una disparada de precios más duradera de lo esperado, toda vez que el retorno al objetivo de 2% de inflación anual, definido por la Reserva Federal de Estados Unidos, se aleja cada vez más.

A mediano plazo, sin embargo, el alza de precios se moderará, con “un crecimiento más rápido de la productividad”, consideró Shepherdson, economista de Pantheon Economics.

Mientras tanto, advierte, los datos parecen amenazar las expectativas de que la inflación sea transitoria. El Fondo Monetario Internacional anticipa que, a nivel mundial, haya un pico de inflación en el 2021, antes de una estabilización para mediados del año próximo.

“Las alzas de precios producto de los cuellos de botella (...) en un contexto de fuerte demanda, mantendrán la inflación a un nivel alto, pues los desequilibrios entre la oferta y la demanda se resolverán progresivamente”, señaló Kathy Bostjancic, economista de Oxford Economics.