El Banco Mundial mantuvo sin cambio sus expectativas de crecimiento para México en el 2022 y el 2023, pese al ajuste que hizo sobre su pronóstico para la economía mundial, donde anticipa una desaceleración conducida por las economías avanzadas.

En su reporte semestral de Perspectivas Económicas Globales, el organismo estimó que la economía mexicana registrará un avance de 3% este año y de 2.2% en el 2023, tasas que ya había previsto desde el seis de octubre pasado.

“La demanda externa se debilitará ante un crecimiento más lento de Estados Unidos. También estará detrás de este desempeño el endurecimiento de la política monetaria para combatir las expectativas al alza de la inflación, así como la austeridad fiscal programada para mantenerse en un corto plazo”, resaltaron sobre México.

El contraste lo marcan las expectativas económicas del sector privado, particularmente las divulgadas por el economista en jefe para México y Canadá en Bank of America Securities (BofA Securities), Carlos Capistrán.

Desde Nueva York, el estratega recortó su pronóstico del PIB para México a 1.5% este año, tasa que está lejos de 2.5% estimado por ellos mismos al cierre del año pasado.

“Los datos de la actividad económica en el último trimestre del año han sido decepcionantes y no se pueden dejar de ver en el contexto de una contracción que ya venía desde julio”, declaró en conferencia en línea.

El estratega destacó que este bajo crecimiento se presentará pese al fuerte impulso que ha otorgado el desempeño de Estados Unidos vía comercio y remesas.

Para el economista de BofA Securities, “la combinación de políticas públicas conservadoras, alta incertidumbre por los cambios constantes en las reglas de inversión, expectativas de bajo crecimiento y el efecto del Covid en la actividad económica están detrás de la dinámica de bajo crecimiento”.

Austeridad y Covid

En el documento del Banco Mundial, lanzado desde Washington, ajustaron a la baja su proyección del rebote económico de México para el 2021, para dejarla en 5% desde 5.7% que habían estimado hace tres meses.

El matiz sobre el desempeño económico de México en el 2021 está relacionado con el impacto de la pandemia en la actividad productiva.

De acuerdo con el estratega de BofA, otro determinante en la menor potencia de la actividad económica está en la inversión. A los inversionistas les desalienta no tener certidumbre sobre las reglas para operar en el país. Si persisten los cambios regulatorios que han caracterizado a la transformación que conduce el gobierno actual, seguirán sin percibir condiciones para planear inversiones y detonar crecimiento, consideró.

Estimó que ante la presión inflacionaria y los incrementos en la tasa que conducirá la Reserva Federal este año, el Banco de México podría impulsar cuatro alzas más en la tasa, dos de 50 puntos cada una en las reuniones de febrero y marzo, y dos más de un cuarto de punto en el segundo semestre. De acertar, la tasa de fondeo promediaría en 7% al cierre del año.

Sin embargo matizó que aún falta conocer la orientación de la nueva gobernadora, Victoria Rodríguez Ceja, lo que podría modificar sus previsiones sobre la tasa.

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