El banco de inversión BNP Paribas recortó su expectativa de crecimiento para México desde 2% que tenía, a 1.5%, tras estimar que las políticas económicas no otorgarán un impulso suficiente para contrarrestar el deterioro del ambiente de negocios y el desafiante contexto internacional.

Desde Nueva York, el economista para México, Joel Virgen Rojano, dijo que la economía entró “en una fase inercial en la desaceleración” que viene desde varios meses atrás y se pronunció con la escasez de combustible, una depresión del sentimiento del productor y el deterioro del clima de negocios.

“Las principales fuentes de incertidumbre de la inversión se encuentran en el lento proceso de ejecución del presupuesto (una situación tradicional cuando se instala una nueva administración), que se profundizó tras la migración de funcionarios con experiencia en el sector público en respuesta a los topes salariales”.

Sostiene que las transferencias públicas a los jóvenes, emprendedores y adultos mayores pueden generar cierta tracción hacia la segunda parte del año, pero atendiendo a la experiencia mexicana en el pasado, “el multiplicador fiscal no tiende a ser significativo en México.

“No obstante, en el trayecto hay un panorama incierto sobre la economía, lo que puede desincentivar a los consumidores que seguramente evitarán compromisos y gastos significativos”.

BNP Paribas se convierte así en el segundo banco de inversión global que recorta esta semana sus expectativas del PIB para México. El martes lo hizo Goldman Sachs, al pasar de 1.7 a 1.5 por ciento. El ajuste del banco de inversión francés fue más pronunciado, pues rebajó 5 décimas su estimado.

El fondo de inversión Natixis IM, desde su filial Loomis Sayles, avisó esta semana a sus clientes que se encuentran “conscientes de los posibles errores políticos en los que pueden incurrir las nuevas administraciones, donde México y Brasil sobresalen”.

Énfasis en debilidad económica

El economista de BNP Paribas advierte que de persistir este ánimo entre los inversionistas, el Banco de México podría comenzar a elevar su énfasis en la debilidad del PIB, lo que podría conducir a un recorte de tasas.

“Nosotros esperamos que Banxico pondrá más énfasis en la debilidad de la actividad, pero como la inflación presenta riesgos al alza, consideramos que esperarán hasta el cuarto trimestre. Sólo entonces podrían decidir dos recortes de 25 puntos base cada uno.

“Los principales indicadores clave, la mayoría relacionados con el sector manufacturero, también sugieren una desaceleración o quizá baja durante el primer trimestre”, consigna.

El miércoles el Banco de México recortó su estimado de crecimiento, a  un intervalo de 1.1 a 2.1% desde el previo, que estaba entre 1.7 y 2.7%, un ajuste que, admitió, enfrenta muchos más riesgos a la baja.

Este viernes, el Banco de México divulgará su encuesta mensual de expectativas a especialistas del sector público que hasta principios de febrero estaban en 1.80%, lo que fue el nivel más bajo previsto en 12 meses. Y se espera un nuevo recorte.