La cámara de representantes de Estados Unidos (EU) votó a favor del “American Rescue Plan" propuesto por el presidente estadounidense Joe Biden. La votación culminó en 220-211, ningún legislador republicano votó a favor del plan.

El colosal programa (es el segundo más grande en la historia de EU), asigna dinero para vacunas, escuelas, pequeñas empresas y programas contra la pobreza, como un crédito tributario por hijos ampliado, que significaría nuevos pagos mensuales para muchos padres.

Los demócratas buscaron incluir un aumento del salario mínimo, que habría aumentado gradualmente el salario mínimo federal a 15 dólares la hora para el 2025, al final la disposición fue rechazada.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que el presidente estadounidense planea firmar el proyecto de ley este viernes.

De acuerdo con la Casa Blanca, esta legislación “histórica” puede crear hasta 7 millones de nuevos empleos este año, va a ayudar a salvar vidas y también a reducir la pobreza infantil.

“Es una ley notable, histórica, que conducirá a una transformación profunda y permitirá avanzar mucho en la lucha contra el virus y responder a nuestra crisis económica”, aseguró la presidenta demócrata de la cámara de representantes, Nancy Pelosi.

Los cambios del Senado

Los cambios del Senado con respecto al proyecto de ley original de la Cámara incluyen disminuir los beneficios por desempleo, así como extender el plazo hasta el 6 de septiembre.

El proyecto de ley también subsidia 100% de la cobertura de seguro COBRA para estadounidenses desempleados, frente a 85% propuesto por la Cámara. También incluye el Fondo de Revitalización de Restaurantes, que ahora proporcionará 28,600 millones de dólares en alivio sin deudas para restaurantes pequeños y medianos y se basa en la Ley de restaurantes  original de 109,000 millones aprobada por la Cámara el año pasado.

Los republicanos han argumentado que fueron excluidos del proceso a través de la reconciliación y que el paquete es demasiado amplio, diciendo que sólo 9% de los fondos se destinan directamente al alivio de Covid-19 y  argumentan que aumentará el déficit fiscal y la deuda.

Además de inyectar dinero en la economía y alentar el consumo (que es el motor de la economía estadounidense) esta ley incluye partidas para mejorar el acceso a guarderías para los más pobres y fondos para dar ayudas de vivienda y salvar a los inquilinos de los desalojos.

A un año del primer paquete de ayudas

Mientras la pandemia de Covid-19 provocaba la mayor recesión desde la Gran Depresión, el presidente Donald Trump firmó en marzo del 2020 un plan de ayuda por 2.2 billones de dólares, el más grande la historia estadounidense.

La medida incluyó el envío de cheques de estímulo por hasta 1,200 dólares a cada ciudadano, amplió la red de seguridad contra el desempleo y ofreció préstamos y subvenciones a las pequeñas empresas.

La ley estaba pensada para afrontar las consecuencias de la pandemia, sin embargo, como la crisis se prolongó, el Congreso aprobó el pasado diciembre otro plan por 900,000 millones de dólares, que incluyó cheques de estímulo por valor de 600 dólares y una extensión de los programas de subsidios de desempleo y de ayudas a las pequeñas empresas.

Al asumir el cargo en el 2021, Joe Biden instó al Congreso a aprobar su programa de 1.9 billones de dólares, argumentando que era necesario para mantener la recuperación.