El gobierno español anunció un drástico recorte de gastos para disminuir el déficit público y alejar la posibilidad de una crisis similar como la que golpeó a Grecia.

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero dio a conocer una serie de nueve medidas, que incluyen reducir 5% los salarios de los funcionarios en el 2010 y su congelación en el 2011; no actualizarán las pensiones y recortarán gastos en medicamentos e inversión pública.

Con estas acciones, el gobierno se propone ahorrar 15,000 millones de euros de aquí al 2011 y reducir a 3% el déficit público -como lo exige la Unión Europea-, antes de tres años.

El plan ha sido recibido con duras críticas por parte de los sindicatos, aunque, por el contrario, ha sido celebrada por el FMI y la UE, que ven en el movimiento de Zapatero el mejor camino para reforzar la confianza de los mercados , destacó el diario español El País.

Además, el Mandatario anunció que los ministros bajarán 15% su salario y dejó abierta la posibilidad de aumentar los impuestos y eliminó el llamado cheque bebé , es decir la prestación de 2,500 euros (3,200 dólares) que reciben las familias por cada hijo nacido o adoptado.

Vamos a pedir un mayor esfuerzo a todos. En primer lugar, a la sociedad española, a los ciudadanos. También a las administraciones públicas , dijo Zapatero en el Congreso de Diputados. Un esfuerzo nacional, colectivo y también equitativo y justificado , agregó.

Segundo recorte

El paquete de medidas supone un esfuerzo adicional a otro plan de austeridad aprobado hace sólo unos meses. Zapatero dijo la semana pasada que no recortaría más el gasto público, para no comprometer la incipiente recuperación de España, que en el primer trimestre del año abandonó una larga y profunda recesión con un tímido crecimiento de 0.1 por ciento.

Sin embargo, Bruselas e incluso Estados Unidos, a través de una llamada telefónica del presidente, Barack Obama, el martes, dieron un aviso al Mandatario socialista pidiendo más compromiso y menos déficit ante los riesgos que enfrenta el euro.

En ese sentido, el Presidente español admitió que el crecimiento para el 2010 será menor del esperado, teniendo en cuenta además que en julio entrará en vigor un aumento de 2% en el IVA, que ahora será de 18% y amenaza con volver a frenar el consumo.

El líder del conservador Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, acusó al gobierno de improvisar medidas ante el tirón de orejas de Europa y acusó a Zapatero de consumar un golpe mayor a los derechos sociales en la historia reciente de España.