La deuda de economías emergentes registró un nuevo incremento esta vez por 600,000 millones de dólares durante el primer trimestre del año, sobre un pasivo acumulado de 86 billones de dólares, informó el Instituto Internacional de Finanzas (IIF).

Se trata del incremento menos pronunciado en los últimos nueve meses, resultado de las restricciones presupuestales en las que se encuentran los gobiernos de estas economías.

Al presentar el reporte trimestral “Global Debt Report”, el director de investigación en sustentabilidad del instituto, Emre Tiftik, explicó en conferencia en línea que ante las restricciones fiscales de los gobiernos el citado aumento de la deuda entre los emergentes ha estado dirigido por los emisores corporativos no financieros.

“Los gobiernos están restringidos en sus gastos por la situación económica y los recursos que privilegian para resolver la pandemia”, consignó en conferencia de prensa en línea.

Entre los mercados soberanos emergentes, la deuda gubernamental llegó a 60% del PIB, una proporción que supera 52% que representó, en promedio, previo a la pandemia.

Desde las oficinas principales del IIF, en Washington, D.C., Triftik destacó que pese a la moderación de la toma de deuda por parte de los gobiernos emergentes, se mantienen expuestos fiscalmente, afectados por la lenta vacunación que sigue impactando en la movilidad y apertura de las economías.

De acuerdo con el estratega del IIF, si bien los gobiernos mantienen la política contracíclica, los aumentos del gasto relacionado con la pandemia así como los menores ingresos por una lenta fase de actividad económica, han motivado que el servicio de la deuda sea mayor para los mercados emergentes. El caso es particularmente relevante para Filipinas, Sudáfrica, Indonesia, India y Turquía.

Foco en México

En el detalle de la información por país, integrada en el “Global Debt Report” del primer trimestre del año, se observa para el caso de México, que la deuda del gobierno registró una moderación al paso de 12 meses.

Así, de representar 39.3% del PIB en el primer trimestre del 2020, un año después la proporción era de 38.6% del producto. Cabe aclarar que el método de medición es diferente al de la Secretaría de Hacienda.

Tal como lo explicaron los expertos del IIF, la deuda de corporativos no financieros de México pasó de representar 26.1% del PIB entre enero y marzo del 2020, a 29.2% del producto, un año después.

En tanto, la deuda reportada por emisores corporativos del sector financiero de México resulta la más baja entre los segmentos referidos, que aún creciendo, pasó de 7% del PIB a 8.1% del producto.

Deuda mundial disminuye

De acuerdo con el reporte del IIF, en el primer trimestre del año bajaron los niveles de la deuda mundial por primera vez en dos años y medio, esto gracias a los esfuerzos de los países desarrollados.

Con respecto al PIB, la deuda mundial aumentó 1 punto porcentual en el primer trimestre con lo que alcanzó el histórico de 360% del producto y el IIF anticipa que estos niveles seguirán moderándose al cierre del año, una expectativa alimentada por la reducción de emisiones de deuda que se presentó también en el primer cuarto del año.

Según sus estadísticas, la deuda mundial se redujo en 1.7 billones de dólares y quedó en 289 billones de dólares.

El IIF cuenta con una membresía cercana a 450 instituciones financieras de operación mundial, incluidos fondos de inversión global. Entre sus principales asociados están Qatar National Bank; Standard Life Aberdeen; BNP Paribas; UBS, ICICI Bank, J.P. Morgan, HSBC Holdings; Société Générale y PIMCO, ente otros. Su sede está en Washington, D.C.

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