El número de estadounidenses que presentaron nuevas solicitudes de subsidios por desempleo se incrementó inesperadamente la semana pasada, mientras que nuevos recortes laborales en el sector energético elevaron la cantidad de despidos anunciados por los empleadores de Estados Unidos en julio.

Pese a ambos incrementos, el mercado laboral sigue en buenas condiciones y probablemente continuará respaldando el crecimiento económico en lo que resta del año.

En tanto, aunque otro dato publicado mostró que los nuevos pedidos de bienes a fábricas de Estados Unidos cayeron en junio por segundo mes consecutivo, hubo algunos signos de que la inversión empresarial se estaba estabilizando.

En la semana terminada el 30 de julio se registraron 3,000 solicitudes iniciales de beneficios estatales por desempleo, lo que elevó el total a una cifra desestacionalizada de 269,000, anunció el Departamento de Trabajo.

Las solicitudes se han mantenido por debajo de las 300,000, umbral asociado con un mercado laboral sólido, durante 74 semanas consecutivas, el periodo más largo desde 1973.

El informe sobre solicitudes del subsidio por desempleo no tiene impacto en el reporte de empleo de julio, dado que queda fuera del periodo considerado.

En otro reporte, la consultoría global Challenger, Gray & Christmas refirió que los empleadores en Estados Unidos anunciaron planes de recortar 45,346 puestos de sus nóminas en julio, 19 % más respecto de junio.

Aunque fue el segundo mes seguido de alzas, la cifra es 57 % menor a la registrada en julio del 2015. En tanto, los recortes en el sector energético se dispararon 796% a 17,725 el mes pasado.

En lo que va del año las empresas anunciaron 94,936 despidos, 37% más que hace un año, sobre todo por los bajos precios del crudo, indicó Challenger.

En un tercer reporte, el Departamento de Comercio informó que los nuevos pedidos de bienes manufacturados disminuyeron 1.5% y el dato de mayo fue revisado a una caída de 1.2 por ciento. Economistas esperaban un descenso de 1.8 % en junio.