El sector de la vivienda ha sido resiliente ante los efectos económicos causados por la emergencia sanitaria del coronavirus (covid-19) y ya presenta indicadores que dan señales de recuperación; sin embargo, todavía se está lejos de la meta de realizar cerca de 1 millón de acciones al año para ayudar a combatir el rezago habitacional, en el cual se encuentran 33 millones de personas.

Especialistas y participantes de la industria coincidieron en que, gracias a la labor de distintos actores del sector de la vivienda, entre autoridades, financiadores, desarrolladores y otros organismos, éste pudo salir a flote del impacto generado por el freno de la economía durante los primeros meses de la emergencia sanitaria actual, pero todavía hay mucho por hacer, especialmente en el segmento social, que ha perdido empuje en los últimos años.

“Realmente, la industria de la vivienda se ha comportado de una manera extraordinariamente resiliente, pensamos que podemos cerrar este año con la cifra 225,000 a 240,000 viviendas nuevas individualizadas (colocadas), esto es arriba de 4 o 5% de lo que se colocó en el 2020”, detalló Gonzalo Méndez Dávalos, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), la cual representa a más de 1,000 desarrolladores.

Durante el contexto de la emergencia sanitaria, a partir de mayo 2020, la construcción fue declarada como actividad esencial, lo que, según especialistas, se conjugó con las flexibilizaciones de las entidades financieras, para permitir la reactivación del sector luego del impacto de los primeros meses de dicha crisis de salubridad.

De acuerdo con Sara Topelson Freedman, quien es directora de la Fundación Centro de Investigación y Documentación de la Casa (CIDOC), la crisis sanitaria también evidenció la importancia de la vivienda en las personas, lo cual ha impulsado un repunte del sector.

“El 2020 lo recordaremos como el año que volcó nuestras voluntades a la atención de este virus, marcando la diferencia en muchos ámbitos y el sector vivienda ha mostrado gran resiliencia ante la coyuntura actual, ya que como mencionamos el hogar es una necesidad básica de los derechos humanos...Al finalizar el 2020, y a pesar del impacto de la pandemia, el sector inmobiliario recuperó su actividad y adaptabilidad”, comentó Topelson Freedman.

Para Samuel Vázquez, economista principal de BBVA Research México, una señal de recuperación de la industria de la construcción es el empleo que ésta genera, pues actualmente da trabajo a 4.5 millones de personas, es decir, una cantidad observada previa a la entrada de la crisis sanitaria.

“Conforme las empresas constructoras están requiriendo más factores de producción, o sea más trabajadores, es porque obviamente tienen planeado aumentar su actividad al menos en el corto plazo y a su vez generan un beneficio social, porque justamente es el empleo lo que genera los beneficios de las familias”, destacó Vázquez.

El economista de BBVA Research indicó que, por el lado de la oferta, hay buenas señales, pues la edificación residencial se encuentra en terreno positivo, por encima de la obra civil, que se mantiene con indicadores negativos debido al freno en la inversión pública y la ausencia de un plan nacional de infraestructura.

Asimismo, Vázquez acotó que los bancos han proveído de capital a las empresas desarrolladoras para que éstas cuenten con la liquidez suficiente para aterrizar sus proyectos y acotó que, en junio del 2020, el saldo de crédito bancario a los desarrolladores se ubicó por arriba de los 90,000 millones de pesos y actualmente este saldo ronda cerca de los 82,000 millones de pesos.

Por su parte, añadió, en el lado de la demanda, los organismos gubernamentales, junto con los bancos privados, han sido dinámicos en la entrega de créditos, ya sea para adquirir vivienda nueva, para mejoramiento o reconstrucción.

“Calculamos en términos reales, un avance de la demanda en todo el mercado de 26% en los primeros seis meses y actualizando esto a agosto del 2021, vemos un crecimiento de 24.7%, es decir, la demanda sí ha aumentado, más familias están pidiendo créditos para comprar viviendas; las familias en general están teniendo una mayor capacidad de compra gracias a las condiciones de crédito que se están ofreciendo”, detalló Vázquez.

Edna Vega, titular de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), destacó la contribución del Programa Emergente de Vivienda, anunciado en junio del 2020, por el cual se brindó a las personas un apoyo de 90,000 pesos para ampliación de su hogar o de 35,000 pesos para realizar composturas.

“En más de 44,000 apoyos que se dieron de manera directa…calculamos que se generaron 202,464 empleos directos y 453,000 indirectos, en las entidades donde aplicó el esquema, que fueron seis entidades, 60 municipios, entonces fue una contribución en el marco de esta crisis económica. Este gran sector que contribuye de manera importante en el país en un momento de crisis fue determinante y los datos macroeconómicos dan cuenta”, apuntó Vega.

Para David Álvarez, director adjunto de Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), el tema de los criterios contables, permitieron aliviar la carga para quienes contaban con un crédito destinado a la vivienda, ya sea hipotecario o incluso los mismos desarrolladores que reciben financiamiento de este banco de desarrollo o de la banca comercial.

“Afortunadamente la banca y SHF con base en los criterios contables, y a una implementación ágil de los programas de apoyo, permitieron aliviar la carga financiera y mantener dinámica la actividad aunado a la disponibilidad de financiamiento para la construcción y para diferentes destinos que ofrecen los organismos nacionales de vivienda”, destacó Álvarez.

Según el funcionario SHF tuvo una participación activa para la recuperación del sector durante los meses más duros de la emergencia, pues el banco logró una colocación en el 2020 de 58,629 millones de pesos de crédito directo e inducido, lo cual fue un crecimiento de 15% contra el 2019, en favor de 133,162 acciones de vivienda.

LOS PENDIENTES

De acuerdo con estimaciones de la industria, en la próxima década se deben de realizar 10 millones de acciones de vivienda, entre mejoramientos y edificación de nuevas unidades; sin embargo, la producción está muy por debajo de esa meta, reconoció el presidente de la Canadevi.

Para Méndez Dávalos, este tema se debe de ver desde varias aristas, como la formación de 650,000 nuevos matrimonios al año, el costo de la irregularidad del suelo que impera en muchas partes del país, así como el bono demográfico y la falta de esquemas para personas que no cuentan con seguridad social.

“Creo que el rezago no lo vamos a abatir en los próximos 15 años, aun cuando construyamos 1 millón de viviendas nuevas por año, con esto apenas terminaríamos el rezago habitacional actual en los próximos 10 o 12 años”, destacó el presidente de la Canadevi.

Cabe señalar que la intención de este gobierno no es priorizar la edificación de vivienda nueva, sino esquemas de autoproducción y mejoramiento para así combatir el déficit habitacional. Se estima que del total de acciones de vivienda que realice la actual administración, 80% sea para este modelo.

El presidente de Canadevi enfatizó que esto no debe de ser motivo de pesimismo, pues se tienen buenas perspectivas para el 2022, debido a que hay una conexión entre oferta y demanda que hace tener confianza en que, para el siguiente año, la industria continuará como una de las más relevantes

en el país.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx