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Mexicano, Hermano: Un tercer encuentro que ya es historia
Copa Mundial de la FIFA 2026: Espejo de 120 años de amistad entre Corea y México, y nuevo escenario hacia la prosperidad compartida.

Foto: AFP
La Copa Mundial de la FIFA 2026, que habrá de celebrarse en tierras mexicanas, no es simplemente un torneo deportivo: es un escenario que ilumina a la vez, el camino que Corea y México han recorrido juntos y el horizonte que ambas naciones están llamadas a construir. Como Embajador de la República de Corea en México contemplo este acontecimiento como una ocasión singular para reafirmar, ante el mundo entero, la hondura y la vitalidad de unos lazos bilaterales forjados a lo largo de más de un siglo.
La historia compartida entre Corea y México se remonta a más de 120 años. En 1905, los primeros inmigrantes coreanos echaron raíces en suelo mexicano, sembrando así una amistad que ha perdurado como fundamento irreemplazable de la relación entre ambos pueblos. Desde el establecimiento de relaciones diplomáticas en 1962, los dos países han ensanchado constantemente sus horizontes de cooperación en los ámbitos político, económico y cultural, tejiendo, hilo a hilo, un vínculo cada vez más robusto.
En 2005, México y Corea dieron un paso histórico al constituir la primera Asociación Estratégica —la primera de este rango en América Latina— que continúa siendo el eje articulador de su cooperación diplomática y comercial. Hoy, México se ha consolidado como el principal socio comercial de Corea en América Latina. En los últimos años, ambas naciones han profundizado su colaboración en áreas tan decisivas como el espacio, la inteligencia artificial, el cambio climático y la transformación digital, guiadas por la visión de una "Prosperidad Compartida", que aspira a trascender los intereses coyunturales y a generar beneficios duraderos para ambas sociedades. El activo intercambio humano y cultural, por su parte, no ha hecho sino enriquecer ese entendimiento mutuo.
Esta solidaridad y amistad entre ambas naciones, adquieren su expresión más vibrante a través del lenguaje universal del fútbol. Las selecciones de ambos países se preparan para su tercer enfrentamiento en una Copa del Mundo, un duelo que lleva consigo el peso y la emoción de una rivalidad ya cargada de historia. La feroz competencia y el espíritu deportivo demostrados en los dos encuentros anteriores dejaron una huella en los aficionados de uno y otro lado, y este próximo partido no hará sino añadir un nuevo capítulo a esa memoria compartida.
Al evocar la amistad futbolística entre ambas naciones, dos momentos históricos permanecen nítidos y luminosos en mi corazón.
El primero: la histórica clasificación de Corea a las semifinales del Torneo Sub-20 en México en 1983. Mirando atrás, resulta difícil no ver el verdadero punto de partida del fútbol coreano hacia el escenario mundial. Fue en México, precisamente, donde Corea descubrió que podía competir con los mejores.
El segundo: la Copa Mundial de la FIFA 2018. La victoria de Corea sobre Alemania —campeona del mundo en aquel entonces— contribuyó decisivamente a que México avanzara a octavos de final. El grito que resonó entonces por todo México "Coreano, Hermano, ya eres mexicano", sigue vivo en el corazón de muchos coreanos. Aquellas palabras, más que un simple clamor de apoyo, fueron la manifestación espontánea y conmovedora de cuán profunda y bella puede ser la solidaridad que el deporte es capaz de engendrar entre pueblos que, pese a la distancia geográfica, comparten valores y afectos.
En este torneo, la selección coreana disputará sus partidos frente a México y la República Checa en Guadalajara, y se medirá a Sudáfrica en Monterrey. Guadalajara es la ciudad de cultura encarnada en el mariachi, el tequila y cuna del universal Juan Rulfo, que acogerá el que promete ser uno de los encuentros más esperados del grupo. Monterrey es el corazón industrial e innovador de México, ciudad que lleva grabado el espíritu emprendedor de Eugenio Garza Sada, y donde numerosas empresas coreanas han echado raíces junto a la comunidad coreana más grande del país.
Se espera que cerca de 30,000 ciudadanos coreanos visiten México durante el Mundial. Bajo el lema de "Mi casa es tu casa", esos visitantes podrán experimentar de primera mano la proverbial hospitalidad mexicana y descubrir una gastronomía irresistible: la torta ahogada, la carne asada y tantas otras expresiones de la cultura culinaria que es, en sí misma, patrimonio de la humanidad. Nuestra Embajada, consciente de la trascendencia de este momento, constituyó un Grupo de Trabajo para el Mundial el pasado 29 de enero, con el propósito de garantizar que cada ciudadano coreano pueda disfrutar de esta fiesta global con seguridad, tranquilidad y entusiasmo.
*El autor es Embajador de Corea en México