Zlatko Dalic entró al vestuario y miró en el centro del lugar una mesa alargada donde había un pastel de tres leches con chocolate y un ramo de flores. Los jugadores le esperaban. Estaban todos. Cualquier lugar puede ser un buen sitio para mostrar cariño.

Cinco días después los directivos del Al Ain FC también le hicieron una despedida. En una foto aparecen cuatro hombres vistiendo túnicas blancas y sosteniendo una bandera del club. Zlatko en medio de ellos, les agradece el gesto.

Enero 2017 en Emiratos Árabes Unidos. Luego, volvió a casa...

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-¿Zlatko demostró que Medio Oriente puede ser un buen lugar para desarrollarse como técnico?

Posiblemente la experiencia de trabajar en condiciones difíciles, con jugadores mediocres, a menudo obliga a los entrenadores a ser más creativos y centrarse en las tácticas en lugar de confiar en el talento de los jugadores.

Quien responde es Gary Meenaghan, uno de los periodistas que han documentado la carrera del entrenador croata, quien pasó ocho años entre Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos construyendo su carrera.

En Medio Oriente ganó prestigio, reconocimiento, y desde antes del Mundial ya era una celebridad por allá.

Tener a Croacia en cuartos de final, de la manera en que lo ha hecho, es también un guiño al futbol de la región que lo respaldó y cobijó, también lo ayudó a priorizar los nombres y no los apellidos. Allí, dicen los que lo conocen, base su fórmula del éxito.

“En el campo, ha hablado con resultados. Las actuaciones no siempre han sido grandiosas, pero el progreso que ha tenido el equipo desde casi perderse la clasificación hasta jugar para un lugar en la semifinal de la Copa del Mundo es indiscutible”, dice Gary sobre el trabajo de Dalic.

Hace unas semanas, en la torre Burj Khalifa en Dubai, la más alta del mundo, se dibujó en sus paredes la bandera de Croacia unas horas después de ganar, humillar y exhibir 3-0 a Argentina. Zlatko posteó la foto en sus redes sociales con la bandera de su país y otra de Emiratos Árabes Unidos y escribió: “Gracias. Lo mismo ocurrió en Arabia Saudita, en uno de sus edificios emblemáticos proyectaron la bandera croata.

“Estoy orgulloso de mi tiempo allí y de que la gente de Emiratos y Arabia Saudita me brinden un gran apoyo. Recibí muchos mensajes, especialmente de Al Ain y los fans de Al Ainawi y de algunos jugadores. Han habido muchos mensajes en todas partes, en las redes sociales, mi Whatsapp y Viber”, dijo hace unos días Zlatko al diario The National de Emiratos Árabes Unidos.

Llegó a Arabia en 2010 a un equipo de recién creación en la Liga local, el Al Faisany, y fue finalista en su primera temporada, además se llevó el título de Técnico del Año. Un par de temporadas después lo contrató Al Hilal para ser el técnico del equipo B y una después tomó las riendas del equipo principal donde ganó una Copa y fue subcampeón de Liga. Luego viajó a Emiratos Árabes Unidos con el Al Ain, donde logró tres títulos y fue subcampeón de la Asian Champions League.

El diario Arab News, a través de Khalid Ghadin, miembro de la Liga de Arabia, dice que Zlatko “es una persona muy popular” en el país.

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-“Vale la pena morir luchando”

Davor Suker, uno de los goleadores más letales de finales de la década de los 90 y ahora presidente de la Federación Croata, creyó que era momento de hacer un cambio aunque todo se fuera al carajo. Cuando dijo esa frase faltaban 48 horas para que la Selección jugará en Kiev ante Ucrania y con la última esperanza de ir al Mundial de Rusia.

Y para “morir luchando” eligió a Zlatko, quien no tenía empleo. Un desempleado para rescatar a un país. Y sucedió.

Semanas después la prensa croata detalló que Dalic fue el único entrenador que decidió asumir la responsabilidad. Creyó en él y en la plantilla.

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-¿Qué diablos hizo Zlatko para ganarse a los jugadores?

-Es un buen hombre, dice Gary. Y es un buen mánager que rápidamente se ganó la confianza de los jugadores. Al unirte a un club en Emiratos Árabes Unidos, podrías pensar que los jugadores de renombre como Modric y Kovacic cuestionarían su nombramiento, pero todos han hablado de su respeto por él.

En cada partido en Rusia se nota la complicidad entre él y su plantilla. Pita el árbitro y muchos de sus futbolistas se acercan, le dan un efusivo abrazo, a veces un beso, pero lo buscan, le agradecen.

Los tiene encantados.

“Si Islandia puede detener a Messi, nosotros podemos”, dijo Dalic unos días antes de que Croacia jugara ante Argentina.

“Será nuestro partido más fácil (...) porque nosotros no tenemos nada que perder, estamos jugando contra uno de los mejores”.

Destrozaron a la pandilla de Lio.

Existe la posibilidad de que Gary Meenaghan tenga razón y que en Medio Oriente las carencias de calidad se tengan que sustituir con mucha táctica, orden, disciplina y mucho trabajo. Porque es casi el mismo caso que Tite, el entrenador de Brasil quien se fue a trabajar dos años a Emiratos Árabes Unidos y regresó para tomar al Corinthinas y luego la Selección brasileña.

La prensa de Croacia especuló y pensó que después de lograr la clasificación al Mundial tras derrotar a Grecia en el repechaje, Suker buscaría un entrenador con mayor renombre. ¿Pero qué no los delanteros son una especie de temerarios que tienen que tomar riesgos siempre? Pues Davor lo hizo.

“Vale la pena morir luchando”, la frase del exdelantero del Real Madrid que Dalic inculca a sus muchachos.

PD. Duda válida: ¿habrá estado delicioso el pastel de tres leches con chocolate?, seguro que con muchos abrazos y cariño siempre sabe mejor.

ivan.perez@eleconomista.mx