Yasutomo Kubo eligió ser beisbolista porque quería conocer muchos lugares. “No tengo talento para otros deportes. Cuando era más chico, yo tenía el sueño de ser beisbolista porque podía viajar a muchos lugares y conocer otros países”, enfatiza.

A través de su traductor Yoshiteru Fukuoka,  el originario Kashihara, Japón, añade que elegir ser beisbolista da uno de los más altos rangos en el deporte, es decir, son los deportistas que más ganan y  “muchos chicos quieres ser beisbolistas profesionales”.

En ligas menores niponas el salario mínimo es de 150,000 dólares. En la liga profesional el promedio es de 398,500 dólares, y ésta se divide en liga central donde el promedio es de 412,700 dólares y en la liga pacífico es de 384,500 dólares.

Él se integró en la presente temporada a la rotación de los Bravos de León. La temporada pasada la disputó con  la novena de los Sugar Land Skeeters (Atlantic League of Professional Baseball) y con los Gary SouthShore RailCats (American Association).

Previamente, disputó 13 campañas en la Liga Japonesa de Béisbol Profesional (2005-2017). Periodo en el que formó parte de tres franquicias: Chiba Lotte Marines, Hanshin Tigers y Yokohama DeNA BayStars. Registró un récord de 97 victorias por 86 derrotas y una efectividad de 3.70.

Tanto en Japón como en Estados Unidos escuchó referencias sobre el nivel de la Liga Mexicana de Beisbol y es fue la razón por la que decide venir.

En febrero, los Bravos anunciaron su llegada y en los que se ha disputado de la presente fase regular suma 14 aperturas, tiene una marca de 4-8, una efectividad de 6.19 y es el líder en ponches, con 91.

Kubo cuenta que disfruta jugar en el país y conocer muchos lugares y entre las diferencias que encuentra entre su nación y México está en que  los bateadores japoneses no le pegan tan duro a la bola, y buscan espacio entre primera y segunda base; los bateadores mexicanos tienen más fuerza, hasta el octavo o noveno en el orden.

Añade que cuando el coach de pitcheo va a la loma, para tranquilizarlo, le dice chistes. Otras de las diferencias que menciona, es que en las organizaciones japonesas el cuerpo técnico le indica a todo el grupo cierto error, para que no ocurra de nuevo. En México, sólo hablan con el jugador que cometió el error.