No son únicamente el Barcelona y el Real Madrid los clubes de LaLiga que buscan la internacionalización de su marca. Fuera de España, el Villarreal Club de Futbol tiene a su más grande base de aficionados en México, con 300,000 usuarios registrados en sus redes sociales, lo que ha convertido a nuestro país en una región estratégica donde el club anunció el establecimiento de cinco nuevas academias con su metodología.

“Desde que tuvimos a Javier Aquino, a los hermanos dos Santos y un poco más recientemente a Miguel Layún, en México siempre nos han querido un montón”, indicó a El Economista Juan Antón, director de negocios internacionales del Villarreal. El equipo también fichó durante el último mercado de verano a la exdelantera de Chivas femenil, Rubí Soto.

El ejecutivo explicó que la principal forma en la que los equipos de LaLiga monetizan el interés de los aficionados extranjeros es gracias a las audiencias de transmisión internacional, uno de los factores decisivos en el reparto de los ingresos de televisión de los clubes y, por otra parte, el ‘Submarino Amarillo’ lo hace a través de proyectos como la Villarreal Academy. Para el club español es importante que la población en México conozca al equipo a través de su presencia, no solo por un día, sino de forma permanente.

“Nuestra forma de monetizarlo (el interés de los fans), actualmente, es a través de proyectos de formación. Estamos lanzando proyectos sostenibles por todo el mundo, proyectos de formación de futbol base y ahí monetizamos una parte del interés de la gente en el Villarreal y otra nos llega de forma natural a través de la gran labor que hacen nuestros compañeros de la liga comercializando a nivel internacional la competencia”.

A través de sociedades con empresarios locales es que el club logra ejecutar sus proyectos en Norteamérica. En México, Israel Gutiérrez, licenciado graduado de la Universidad de Directores Técnicos, es ahora partner del club; su asociación le permitirá establecer cinco sedes entre la capital del país y el Estado de México: en Cuajimalpa, Villa Coapa, La Roma, Satélite y San Mateo Naucalpan.

Alrededor del mundo, el Villarreal cuenta con 25 sedes o sitios a donde viajan de forma recurrente para realizar eventos, y entre ellas están las academias. A diferencia de la escuela establecida en Argentina, enfocada en el alto rendimiento y que busca impulsar a los jugadores al profesionalismo, en Norteamérica (Canadá, Estados Unidos y México) estas cuentan con un modelo de comunidad “enfocado en que cuantos más niños quieran jugar al futbol, mejor”, aunque no está descartada la posibilidad de detectar talento para el primer equipo.

Para generar permanencia en nuestro país, lo primero es establecer un sitio al cual poder aterrizar y visitar de manera continua, una vez que la situación sanitaria lo permita. Las academias también serán un puente entre México y el equipo en España, que podrá recibir a los niños para hacer estancias formativas, desde una semana hasta proyectos más largos.

El Villarreal en LaLiga porta una etiqueta de un club modesto económicamente que se ha ido haciendo grande. A excepción de la temporada 2018-19, el club ha ocupado un puesto entre los mejores seis de la competición española en los últimos seis años, solo por debajo de potencias como el Real Madrid, el Barcelona, el Atlético de Madrid y en ocasiones también del Sevilla o Valencia.

El ‘Submarino Amarillo’ cuenta con 12,000 abonados en su ciudad, “es un club con un nivel económico muy bueno, que no tiene deuda, sostenible cien por cien y  que está conectado con la comunidad”. Según Antón, estos valores le han permitido exportar una buena imagen para los socios internacionales.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx