El diestro aguascalentense Joselito Adame cumplió a cabalidad con otra gesta en su carrera, lidió en solitario seis astados de diferentes ganaderías en la plaza México dentro del marco de la novena corrida y tercera de la Feria Guadalupana, que la nueva empresa tuvo a bien revivir, de la temporada Grande 2016-2017.

Todo puesto, los toros de San Isidro, Teófilo Gómez, Cieneguillas, Montecristo, Villa Carmela y Barralva fueron la materia prima para que Adame cumpliera con la undécima encerrona en la historia del coso de la colonia Nochebuena.

El primero fue Siempre Fiel de San Isidro, un burel soso que tuvo movilidad y con el que el torero hidrocálido lanceó a la verónica y realizó un quite por saltilleras para luego torearlo por ambos lados tirando de él, ya que se resistía a embestir y al que tras algunos adornos pudo pasaportar al cuarto intento para escuchar un aviso.

Con su segundo, Mexicano de Teófilo Gómez realizó ceñido quite por chicuelinas que le fue muy aplaudido en el remate a una mano; tras el brindis a sus padres, Joselito lo llevo de las tablas a los medios con doblones por ambos lados para continuar con una tanda por el lado derecho y cinco series al natural de las que sobresalieron la tercera y cuarta por su ejecución y trasmisión que terminó con la dosantina y un pase de trinchera que le corearon con fuerza. Mató de estocada desprendida y le fueron concedidas dos orejas que al final algunos protestaron como también fue silbado el Arrastre Lento otorgado al ejemplar queretano.

El tercero, Vencedor de Cieneguillas, fue devuelto luego de saltar al callejón y al parecer lastimarse de los cuartos delanteros por lo que fue sustituido por el primer reserva, Ventilador de Montecristo, con el que Adame hizo el Quite de Oro que también le aplaudieron; desafortunadamente el astado terminó rajado y el torero abrevió con un estoconazo que le valió las palmas del respetable.

Con el cuarto, Premio Nacional de Villa Carmela que no colaboró, se retiró en silencio una vez terminada su labor.

Para el lugar de honor, enfrentó a Perlito de Montecristo, que tuvo presencia y juego y al que recibió a Porta gayola, lanceó variado y tuvo una labor completa en su faena de muleta que coronó con certero espadazo que le valió un apéndice.

El cierra plaza fue Tapavocas de Barralva con el que estuvo tesonero, entregado y lidiador para ser ovacionado al término de su labor.

Al final del paseíllo le rindieron un minuto de aplausos a los recién fallecidos: el ganadero Fernando Ochoa Ponce de León y al subalterno en retiro Joaquín Angelino y una vez terminado el festejo, Joselito Adame fue sacado en hombros de una de sus plazas más queridas como los es también las Ventas.