Maradona llevaba jugando cuatro temporadas en el futbol europeo cuando consiguió el título del Mundial de México 1986 con Argentina. Barcelona fue su primera escala, pero una lesión en el tobillo y la visita de sus amigos a la ciudad, para acompañarlo durante su convalecencia, lo llevaron a la quiebra y el club español decidió venderlo a Nápoles. La construcción del mito argentino se hizo con la playera albiceleste, jugando en Boca y Argentinos Juniors, pero en esos años de la zurda de Diego en canchas europeas todavía se esperaban más cosas.

Me llegaban todos los comentarios: que no demostraba ganas de jugar en la selección, que no cantaba el himno o que no sentía la camiseta. Me dolía llegar a mi país y que muchos me pegaran injustamente , dijo Lionel Messi a Marca, previo al Mundial de Brasil 2014, cuando el delantero ya tenía 21 trofeos ganados con Barcelona, pero ninguno con la selección de Argentina.

Messi ya tiene más tiempo como residente en Barcelona, 16 años, que los que vivió en Argentina; se fue a los 13 años a probar con el equipo blaugrana.

Actualmente, los ídolos sudamericanos se construyen a distancia, en ámbitos fuera de la realidad de sus países, en las ligas extranjeras. Varios de ellos, como Lionel, se fueron muy jóvenes, otros han pasado ya una década fuera de casa, y varios repiten la rutina: nada más se presenta una oferta atractiva para jugar en Europa o cualquier otro país, la aceptan y toman rumbo fuera de su patria.

Las nuevas generaciones que consumen futbol están acostumbradas a que las figuras de sus países se vayan jóvenes. En ningún país sudamericano se puede esperar que un crack se quede jugando, es natural , señala Fernando Segura Trejo, doctor en sociología e investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

Tomando en cuenta las últimas convocatorias para la jornada mundialista en Sudamérica, 70.8% de los futbolistas no juegan en equipos de sus países de origen. Sólo en Bolivia 20 de 26 convocados, más de la mitad de su plantel, juega en la liga local.

Las actuales figuras sudamericanas no cuentan con una trayectoria deportiva amplia en sus países, a veces ni siquiera en la región. Gonzalo Higuaín tiene 10 años jugando en Europa; Sergio Agüero dejó Argentina a los 19 años y James Rodríguez fichó por Banfield a los 16 años de edad para completar su desarrollo futbolístico.

Para el investigador del CIDE, a las figuras sudamericanas se les va a exigir el mismo rendimiento que tienen en sus clubes, sin importar la situación de la selección nacional, el entorno o el sistema táctico , señala Fernando Segura Trejo.

Messi es muy querido a pesar de las derrotas de la selección argentina, es muy querido por las nuevas generaciones, que ya no tienen tan presente a Maradona , añadió Fernando Segura Trejo.

Neymar es el único entre los mejores cotizados del continente que ganó la Copa Libertadores, el torneo más importante de la región. Messi, Agüero, William y Marcelo ni siquiera han jugado el certamen.

eduardo.hernandez@eleconomista.mx