Santos se coronó campeón otra vez sin ser la plantilla más valiosa de la Liga MX. Tanto en el título del Clausura 2015, como en la final que ganaron a Toluca del Clausura 2018, la fórmula del equipo consistió en planificación, encontrar los remplazos de jugadores que fueron determinantes en el título de hace tres años y reforzar al plantel a bajo costo o con mecanismo de bajo riesgo de inversión, como préstamo o intercambio de jugadores.

Uno de esos casos es Brian Lozano, el mediocampista uruguayo que con América apenas jugó 199 minutos, pero por el que pagó 3.2 millones de dólares. Llegó hace un año a préstamo con opción a compra a Santos y después de disputar 2,487 minutos, de aportar cuatro goles y cuatro asistencias en dos torneos, en plena Liguilla la directiva confirmó la compra del jugador por 1.6 millones de dólares, la mitad de lo que pagó Águilas hace 18 meses.

“Hay que tener un equilibrio entre la gente de Fuerzas Básicas, la gente formada en México y extranjeros; éste es el resultado de muchos años de trabajo, siempre buscando cómo mejorar, cómo ser mejores y aquí está el resultado, un trofeo, un campeonato más, pero esto no se acaba aquí, el martes a levantarse y seguir trabajando en lo que viene”, indicó José Riestra, vicepresidente de Futbol de Santos Laguna.

El equipo de Torreón es el único equipo que sin tener la plantilla más valiosa del futbol mexicano ha conseguido ganar dos títulos de campeón en un periodo de tres años, entre campeonato y otro. Tigres, el equipo más valioso de la Liga MX los últimos tres años, ha conseguido el mismo número de trofeos; Pachuca y Chivas son los otros equipos que sin ser los más cotizados llegaron a la final para ganarla, pero ninguno de ellos ha repetido el triunfo en el último partido del torneo.

Javier Abella, Carlos Izquierdo, Djaniny Tavares y Néstor Araujo, quien no pudo jugar por lesión, son los únicos sobrevivientes del plantel campeón del Clausura 2015. La reconstrucción de Santos comenzó cuando salieron sus figuras.

Las ventas de jugadores que le dieron campeonatos a Santos, como Oribe Peralta, Darwin Quintero, Oswaldo Alanís, le dejaron al club ingresos por 22.3 millones de dólares, mientras que el gasto en refuerzos para remplazar a esos jugadores fue de 18.4 millones de dólares.

“El éxito se consigue cuando eres coherente con lo que dices, piensas y haces. en Santos se ha hecho eso, trabajan enfocados en unos valores y respetando la ideología”, expresa Diego de Buen, futbolista que lleva dos años en la institución.

Si hace tres años fueron las incorporaciones de Jesús Molina, Luis Ángel Mendoza y Adrián Aldrete, los tres futbolistas procedentes de América, las que ayudaron a obtener el título del Clausura 2015, ahora fueron Gerardo Alcoba, Osvaldo Martínez, José Juan Vázquez y Jonathan Orozco quienes llevan un año o menos en la institución, pero que ya salieron campeones.

“Es buscar talento, gente con prestigio. Todos los que llegan han sido campeones, juegan con sus selecciones y los que se van ya fueron campeones con Santos, es la fórmula de la institución”, añade José Riestra.

Jorge Flores y Jesús Isijara como remplazos de Adrián Aldrete y Gael Sandoval, que fueron vendidos a Cruz Azul y Guadalajara, respectivamente.

Ambos jugadores que salieron por primera vez campeones en México coinciden en las condiciones que tiene Santos para hacer sentir cómodos a los jugadores, desde las instalaciones, estabilidad laboral e ingresos, así como el cumplimiento de los compromisos del club.

“Desde que llegas al club te arropan mucho, te dan la confianza y estamos muy unidos siempre”, señaló Isijira, mientras que el futbolista mexicoamericano, Jorge Flores destaca: “es un club excepcional, que trata al jugador con mucho respeto y te respalda”.

Para Gonzalo Cigliuti, auxiliar técnico de Robert Dante Siboldi, el cuerpo técnico implementó un discurso de humildad, de unión y de metas a corto plazo, sobre todo, porque el estado anímico de los jugadores que llegaron recientemente a Santos querían demostrar su capacidad, que no era su última oportunidad en el futbol profesional.

“Siempre pensamos que tenemos grandes profesionales, jugadores que en otras instituciones lograron cosas importantes, aunado a otros que no eran tan reconocidos, pero que sabíamos que tenían la calidad profesional y la calidad humana y por eso se integraron, esa humildad y espíritu de equipo nos fortaleció”, indicó el entrenador uruguayo que lleva casi tres años en la institución.

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