Éste fue un año diferente en la entrega del Premio Nacional de Deportes. Por primera vez desde 1975, fecha en que comenzó a otorgarse esta distinción a los deportistas, el presidente de la República no estuvo presente en el reconocimiento.

No abrieron esta vez las puertas de la residencia oficial de los Pinos, ni hubo el detallado protocolo de seguridad que caracteriza año con año a estos eventos, ni palabras del primer mandatario a los atletas.

El secretario de Educación fue quien nos explicó que no estaría presente el presidente. Entendemos que en este momento la situación del país es complicada y existen prioridades, lo importante es el reconocimiento , destacó el judoca Eduardo Ávila, reconocido en la categoría de atleta paralímpico.

Y aunque personajes como Iván Bautista admitieron que les hubiera gustado la presencia de Enrique Peña Nieto en el evento, el entrenador de clavados aseguró estar feliz por haber sido laureado.

Me hubiera gustado que estuviera el presidente, pero en este momento tiene otras cosas más importantes que atender. Lo importante es este premio, y es un orgullo que también uno de mis alumnos (Rodrigo Diego) haya sido reconocido , dijo.

Diferente fue también el discurso de Emilio Chuayffet, secretario de Educación Pública, quien fue el encargado de entregar la medalla de oro de ley de .900, un diploma y un cheque por 675,350 pesos a cada uno de los condecorados con el PND, en el que extendió la felicitación de Peña Nieto a los atletas, pero también aprovechó para hablar de la situación actual del país.

Hemos sido testigos de la violencia y la crueldad, hemos escuchado el llanto y compartido la indignación. Los mexicanos, unidos y organizados, han levantado la voz para exigir lo que por esencia el estado debe garantizarles: seguridad y justicia, igualdad y libertad.

El clamor de justicia ha llevado al gobierno a reforzar la solidez institucional, a privilegiar el diálogo y la reflexión y a garantizar la efectiva aplicación de las normas. La ley no se habrá de rendir ni ante la intolerancia ni ante la violencia , dijo durante su intervención.

En el acto, destacó también la ausencia del pelotero de las Grandes Ligas Adrián González, quien obtuvo el reconocimiento en la categoría de deporte profesional, pero que, según algunas versiones, no llegó a recoger debido a que pasó una hora y media en la aduana del aeropuerto. En su lugar, fue Jesús Mena quien recibió el galardón.

En cambio, sí estuvieron presentes el clavadista Rodrigo Diego en el rubro de deporte no profesional, el entrenador de baloncesto Sergio Zúñiga, Miguel Ángel Ramírez en la categoría de juez-árbitro, así como representantes del Instituto Mexicano del Seguro Social quienes recibieron el Premio Nacional al Mérito Deportivo, y la racquetbolista Paola Longoria, quien habló a nombre de los atletas.

Es el máximo reconocimiento que cualquier deportista mexicano añora tener y en este caso volverlo a recibir este 2014 que ha sido un año maravilloso para mí, es como consolidar este gran año , indicó.