Rayados tiene cuatro meses para lograr la renovación de siete jugadores con un valor de 16.7 millones de dólares, que se traduce en 18% de la cotización del plantel de Monterrey.

Ningún club de la Liga MX tiene en puerta una tarea más compleja que Monterrey para definir su proyecto deportivo, sobre todo porque en la baraja de jugadores que terminan contrato en junio del 2020 se encuentran prospectos a futuro, futbolistas experimentados que ayudaron al posicionamiento del equipo y convertirlo en el más valioso del torneo mexicano.

“Es alto el número, porque estamos hablando de una tercera parte del plantel de Rayados. Es importante el número y está claro que deben avanzar en este proceso para que no se te junten las renovaciones”, señala Jorge Urdiales, expresidente de Rayados durante la mejor época del club.

El exdirectivo explica que un año antes del vencimiento del contrato deben comenzar las pláticas para una eventual renovación. No siempre los acuerdos llegan a buen término, sobre todo porque entran en juego variables como: desempeño del futbolista, interés, proyecto de carrera del jugador y rol que tendrá en el club.

Rayados es el club con la plantilla del futbol mexicano más cotizada con 93.4 millones de dólares. Los jugadores a partir de enero del 2020 tendrán la libertad de negociar con otro club una mejor propuesta laboral. Las cuotas de transferencia son:

-César Montes. Defensa de 22 años con valor de 5.5 millones de dólares.

-Celso Ortiz. Mediocampista paraguayo de 30 años con valor de 3.3 millones de dólares.

-Leonel Vangioni. Defensa argentino de 32 años con cotización de 2 millones de dólares.

-Arturo González. Mediocampista mexicano con 24 años y valor de 2 millones de dólares.

-Marcelo Barovero. Portero argentino de 35 años con valor de 1.6 millones de dólares.

-José María Basanta. Defensa naturalizado mexicano con valor de 1.1 millones de dólares.

-Johan Vásquez. Defensa en préstamo pero con opción a compra, con valor de 1.1 millones de dólares.

Jorge Urdiales indica que el vencimiento del contrato da un parámetro para definir la evaluación y rendimiento del jugador.

“Si está teniendo un buen desempeño vas platicando y preparando terreno para una renovación, normalmente un año de anticipación, porque a los seis meses un día el jugador ya tiene opción de contratarse con otro club y entonces la renovación se puede complicar”.

Rayados ya entró en un periodo donde las peticiones y objetivos del jugador pueden complicar la renovación del acuerdo.

“Cuando el desempeño no ha sido tan bueno y se tiene el interés de retener al jugador, pues entonces vas preparando terreno pero obviamente pidiéndoles que cierre bien, que mejore su desempeño para ir platicando de su contrato”.

Con la desaparición del pacto de caballeros, el futbolista será libre de negociar seis meses antes del término de contrato con el equipo actual.

Eso permite que el jugador pueda negociar contratos al alza, con mejoras en sueldo o cláusulas a su favor, ya sea por rendimiento o por futuras transferencias.

De los siete jugadores que Rayados tendrá que renovar en próximos meses, César Montes, Arturo González y Johan Vázquez son jugadores menores de 24 años, es decir pueden considerarse a largo plazo, en desarrollo, y por lo tanto con una renovación de largo plazo.

Los cuatro futbolistas restantes, extranjeros tres de ellos, ya que José María Basanta es naturalizado, superan los 30 años de edad, por lo que no sólo la renovación se complica, también contratos de largo plazo.

“Si tienes un contrato, como Alfonso González, jugador que va regresando de lesión, es menos grave o complicado ir definiendo con ellos si siguen o no. Cada caso se tiene que ir evaluando individualmente, para determinar el proceso o negociación. En el caso de Basanta se tiene que platicar con él, porque después de una larga estancia en el club, una operación importante reciente será diferente respecto de los futbolistas jóvenes”.