Metepec. Edomex. El choque de sus zapatillas contra el pavimento se escucha armonioso. Sonríe el espigado danés Michael Rasmussen, mientras se acerca amable a la prensa que busca entrevistarlo; buenos días , dice en un perfecto español.

No hay duda de que Rasmussen es un ciclista. De piernas fuertes, torneadas y sin soltar el manillar de su inseparable bicicleta, el danés, quien corre como favorito en la Vuelta México 2012, cambia del blanco tono de piel al rojizo cuando se le menciona que la atención está sobre él en esta competencia.

No me considero favorito. He estado un poco inactivo debido a que tengo tres trabajos, uno como entrenador, uno como ciclista y uno más en oficina, por lo que el último año no he tenido tiempo de entrenar mucho , explica el corredor que participa con el equipo Christina Watches.

Asegura Rasmussen, especialista en montaña y quien tuviera su última participación en el Tour de Francia en el 2007 con el equipo Rabobank, que correr una carrera en México es, desde su perspectiva, algo impresionante.

México es mi segundo país. Es un territorio muy bueno para correr, lleno de retos. El recorrido de esta Vuelta es para corredores de gran experiencia en montaña, yo me siento orgulloso de traer a mi equipo aquí. Nosotros tenemos corredores que pueden ganar la Vuelta, creo que (Stefan) Schumacher, tiene buena condición, ha estado muy fuerte y será un importante elemento en la contrarreloj en el Ajusco el próximo sábado , explica.

Aunque, desde su regreso en el 2009 a la competencia, el danés no ha vuelto a competir con un equipo ProTour (corrió en el equipo mexicano Tecos Trek en el 2009 y para el 2010 fichó con el Christina Watches), asegura que su meta es, algún día, volver al máximo circuito de la UCI.

Es nuestro objetivo con mi equipo. Esperamos para antes del 2016 conseguir la licencia ProTour. Quiero volver al Tour de Francia algún día y demostrar mi calidad , asegura.

Y es que aún tiene clavada la espina de volver a disputar una de las grandes Vueltas, pues tras su sanción por haber mentido acerca de su paradero previo al Tour de Francia en el 2007, justo cuando disputaba el liderato con Alberto Contador en la Grand Boucle de aquel año, sabe bien lo que significa estar privado de practicar profesionalmente el deporte que más le apasiona.

Michael apura el paso, de una mano la bicicleta y con la otra mantiene la negativa: ¿Favorito?, más bien tengo experiencia , dice mientras se pierde entre el pelotón.

Así concluye la charla con un ciclista que ha estado en las nubes y ganado etapas del Tour de Francia (dos, sin concluir, el par que obtuvo en el 2007, el año de su expulsión) y la Vuelta España (1).

cristina.sanchez@eleconomista.mx