Polonia, empujado por sus hinchas, buscará abrir con éxito su Eurocopa-2012 que organiza junto a Ucrania, este viernes en su encuentro de debut ante Grecia, un rival incómodo que ya amargó a otro anfitrión en el debut de 2004, año en que se consagró sorpresivo campeón.

Ambas selecciones disputarán el primer partido del campeonato europeo, en la fecha inaugural del grupo A que completan rusos y checos, selecciones que chocarán en segundo turno en Breslavia.

Los jugadores del conjunto polaco quieren estrenarse con éxito para dar un paso importante hacia cuartos de final, pero también para desatar la fiesta en la jornada inaugural de un torneo que esperan hace años y supuso muchos esfuerzos de todos los elementos de la sociedad.

Pero los griegos no tienen menos motivos para luchar por la victoria. Fuera de los futbolístico, saben que una victoria llevaría un poco de alegría a las calles de la golpeada Grecia, que sobrevive día a día a una crisis económica sin precedentes.

Para ello cuentan con sacar bien del fondo el espíritu que les permitió dar la sorpresa en la fecha inaugural del Europeo-2004, cuando superaron 2-1 al anfitrión Portugal, equipo al que también le ganaron la final (1-0) contra todo pronóstico, logrando el batacazo más grande de la historia europea.

"Somos un equipo nuevo, con muchos jugadores nuevos que disputan un torneo mayor por primera vez", dijo el goleador del Celtic escocés Georgios Samaras, de 27 años.

"Todos nuestros jugadores tenemos puesta la cabeza en el duelo ante Polonia y nada más. Pero sería lindo darle una alegría más al pueblo griego", agregó el punta.

El conjunto está capitaneado por el volante del Panathinaikos Giorgios Karagounis, de 35 años, uno de los sobrevivientes de la final de 2004.

"Queremos regalarle alegría a los griegos. Haremos lo mejor que podamos, sin estrés ni presión, y espero que traiga lindos recuerdos", apuntó Karagounis.

Pero Polonia quiere escapar a esa trampa. Una de sus estrellas es el goleador Robert Lewandowski, de 23 años, que ha tenido una temporada espectacular con el Borussia Dotmund, logrando el doblete Bundesliga-Copa. Y atrás otro joven se está haciendo gigante, el meta del Arsenal Wojciech Szczesny, de 22 años.

Estos chicos quieren devolver a Polonia la gloria que conoció en los años 1970 y 1980, marcado por medallas olímpicas y bronces en Mundiales.

En su historia reciente, Polonia ha tenido campañas sólidas en las clasificaciones, para el Mundial 2002 y 2006 y la Eurocopa-2008, pero en las fases finales siempre ha fallado.

El entrenador Franciszek Smuda confía en esta generación que promedia los 25 años.

"Todos nosotros hemos disputado partidos importantes. Estoy seguro de que vamos a poder manejar la presión", dijo Szczesny a horas del gran estreno.