RÍO DE JANEIRO. Phelps el patriota. Phelps el hombre. Phelps el padre. Phelps arrepentido. Phelps victorioso. Phelps el que fuma marihuana. Phelps como tú y como yo: humano. La grandeza de Michael es la dignificación de nuestra raza, con todas las virtudes y todos su defectos. Es verdad, es grandioso, tiene un cuerpo lo más parecido a un pez, pero también se ha equivocado y también ha decidido intentarlo una vez más. Honra a los seremos humanos como especies con sus defectos y sus cualidades.

Sí, ayer ganó otro oro, pero también demostró que es capaz de volver cuando se lo proponga. ¿Le miraron los círculos morados que tenía en su cuerpo? Ya no es el de antes, antes su organismo era una máquina, lo hacía todo y hasta podía fumar churros de marihuana cuando le apeteciera. Ya no.

Los cosas redondas que tenía en su cuerpo se llaman ventosas, una terapia tradicional de China, que sirve para mejorar la circulación, disminuir dolores. Envejece como todos y ahora necesita de caminos para tratar de llegar a su mejor versión posible.

Ayer, después de salir de la piscina, ya tenía 23 medallas, 19 de ellas de oro.

¿Es el mejor atleta olímpico de la historia?

La única manera racional de compararlo con los demás es con el número de preseas y ese debate quedó zanjado ya desde hace cuatro años. Nadie en la historia ha subido más veces al podio que él. Nadie de los más de 145,597 atletas que han participado desde 1896. En resumen, ninguno lo supera en los últimos 120 años.

Ayer se colgó el oro en el relevo 4x100 libres. Como una bestia nadó y colaboró con su equipo. ¿Cuántas veces te propones algo, te cuesta, pero se goza cuando lo consigues? Phelps es como tú:

-Lo suspendieron tres meses por consumir marihuana. Pidió disculpas.

-Lo criticaron en su momento porque aseguraban que descuidaba su carrera. Se puso a trabajar.

-Se despidió. Decidió intentarlo una vez más.

El 7 de mayo nació su hijo.

-¿Cómo te ha cambiado la vida un hijo?

Ahora veo las cosas totalmente distintas. Dijo.

Minutos antes con un rostro serio, formal y hasta cortante, Michael contestaba las preguntas relacionadas con el dopaje, sobre la no sanción a Rusia y sus perspectivas en Río de Janeiro.

Pero en cuanto le preguntaron de su hijo las cejas encorvadas se levantaron para formar un hermoso arcoíris por arriba de sus ojos que abrieron más sus pupilas, sus labios apretados se relajaron y mostró más sus dientes. Está feliz. Me siento un hombre diferente .

Si Phelps fuera un país, ya hubiera obtenido más medallas de oro en toda su historia que 92 naciones y más medallas totales que 74.

Es verdad, su cuerpo es especial. Tiene un diseño corporal que le permite en sus pies tener casi como una especie de aleta que lo hace nadar más rápido que los demás. Tan rápido como no ha habido otro nadador en los tiempos modernos y antiguos.

La épica de Phelps supera el odio , rabia , coraje , envidia , celos … que el mundo tiene por Estados Unidos. Es tan como nosotros que sabemos que se puede equivocar y que nos regalará un motivo para creer.

A veces los deportistas cargan con un peso que va más allá del deporte que practican o compiten , dice el Doctor en Sociología Fernando Segura. Es verdad. Ahora es un héroe en tiempos donde la limpieza del deporte parece que no volverá a existir.

Hace tiempo que los fans ya no buscan un héroe perfecto, porque se han caído todos: ya no va más Lance Armstrong, Tiger Woods nunca volvió a ser el mismo, Roger Clemens fue capaz de mentir bajo juramento, Alex Rodríguez se dopó, Diego Armando Maradona se drogó, Lionel Messi es un evasor fiscal al igual que Pelé… Y después de ellos nos quedó la realidad y entonces ahí estábamos todos buscando a alguien y así, cuando volteamos, había una piscina donde siempre ganaba Phelps. La misma escena de siempre. El himno y su cara de triunfador.

Michael nos hace creer que podemos conseguir lo que deseamos. Con errores y fracaso.

PD. Por si tenías dudas, también Michael llora, como tú o como yo.

erp