Cuando en junio del 2013 la fiscalía de hacienda acusó a Lionel Messi de defraudarlos por 4.7 millones de dólares, el delantero de Barcelona ya había firmado cuatro renovaciones de contrato y sus ingresos significaban cuatro veces la deuda tributaria.

Al atacante lo acusaron de utilizar una empresa a su nombre, con sede en un paraíso fiscal, para no declarar 11.5 millones de dólares de ingresos por conceptos de derechos de imagen de los años 2007, 2008 y 2009.

En España, la tasa de tributación para las personas con ingresos de más 700,000 dólares anuales es de 46%, lo que significaba para el argentino que le descontaran casi la mitad de su salario en esos años, donde todavía no era el jugador más importante de su club. En esos tres años, Messi obtuvo por su labor profesional 21.5 millones de dólares, de los cuales tuvo que pagar a Hacienda 9.9 millones, apenas 1.7 millones menos del sueldo neto que recibió en sus cuentas.

Los futbolistas con mejores salarios del mundo están bajo tasas de tributación de entre 43 y 49% de deducciones a sus ingresos.

En los países analizados (España, Francia, Inglaterra, Italia y China) las personas con ingresos mayores al medio millón de euros anuales pagan casi la mitad de sus ingresos en impuestos; eso ha ocasionado que los jugadores se hayan visto envueltos en problemas fiscales, para tratar de disminuir el pago, que negocien contratos con altos salarios brutos, el pago antes de impuestos y que los equipos sean los encargados de erogar las cantidades directamente a las instituciones fiscales de cada país.

Francia tiene la tasa más alta (49%) de tributación para los futbolistas con mayores ingresos, China pudo ofrecer grandes contratos a Óscar y Ezequiel Lavezzi a pesar de tener una tasa de 45%, ya que hasta el año pasado los fichajes no pagaban impuestos, situación que cambió a partir de este año. Messi sigue siendo el futbolista que más impuestos paga en el mundo, el ejercicio fiscal pasado habría desembolsado 38.6 millones de dólares.

No existe en Europa un criterio único para fijar el porcentaje que los futbolistas deben pagar de impuestos, en España la tasa se ubica en 46% para nacionales y extranjeros.

Entre el 2005 y el 2011, en el país ibérico estuvo vigente la llamada Ley Beckham, que permitía a los jugadores extranjeros tributar 24.7% de sus ingresos. El objetivo era atraer a profesionales de diversas disciplinas, aunque uno de los primeros beneficiados fue el jugador inglés David Beckham, que pagaba menos que sus compañeros.

Cristiano Ronaldo, el tercer futbolista con mejor salario del mundo, todavía se vio beneficiado de esa norma, ya que llegó a Madrid en el 2009 y durante los dos años siguientes pagó 2.8 millones de dólares de impuesto sobre un salario bruto de 11.5 millones de dólares.

En España, la ley permite que del total de ingresos de los futbolistas, 15% se pueda recibir bajo el concepto de derechos de imagen. Fue precisamente esa variable la que utilizaron ambos jugadores para no declarar 4.7 millones y 17 millones de dólares ante Hacienda, lo que los llevó a enfrentar juicios por evasión fiscal.

¿Cómo se pagan impuestos en otras ligas de Europa y China?

Inglaterra

Se paga 45% de impuesto, pero se permite a los jugadores tributar 20% de sus ingresos como derechos de imagen a una tasa de 23 por ciento. Siendo uno de los torneos más cosmopolitas del mundo, las autoridades inglesas llegaron a un acuerdo con la Asociación de Futbol para implementar un régimen especial, remittance basis, para promover la llegada de jugadores extranjeros y proteger los bienes de las grandes estrellas. Así, los jugadores no tienen la obligación de tener su domicilio fiscal en Reino Unido, por lo que sólo pagan por lo que ingresan mientras trabajan en Inglaterra.

Francia

“Yo he ayudado al país más que él”, dijo Zlatan Ibrahimovic cuando todavía era jugador del PSG. El presidente socialista de entonces, Françoise Hollande, aprobó una tasa especial para grandes fortunas, que pretendía retener 75% de los ingresos. La medida sólo prosperó por tres años, pero aun así Francia tiene la tasa más alta de impuestos para los futbolistas, ya que al impuesto máximo de 45%, los ingresos superiores a 600,000 dólares anuales se graban con 4% más, por tanto resulta en 49 por ciento. En Francia, hasta 30% del salario se puede percibir como derechos de imagen.

Italia

Los jugadores nacionales y extranjeros de la Serie A ceden al Estado 43% de sus ingresos, aunque hay incrementos que cada región puede aplicar. En Roma, por ejemplo, es 0.9 por ciento. El porcentaje que los futbolistas pueden declarar como derechos de imagen, y por lo tanto gravar a una tasa inferior, llega hasta 40% de sus ingresos totales.

China

El impuesto a las grandes fortunas en el país asiático asciende a 45% de los ingresos totales, que se rigen a partir del medio millón de dólares anuales. Eso motivó que, hasta hace dos años, jugadores como Carlos Tevez, Óscar y Ezequiel Lavezzi, Graziano Pellè y Hulk aparecieron entre los futbolistas mejores pagados del mundo, porque los clubes ofrecían grandes contratos, ya que los fichajes estaban libres de impuestos. China  aprobó recientemente un impuesto de 100% a los fichajes de futbolistas extranjeros.

eduardo.hernandez@eleconomista.mx