Pese a la derrota del viernes por 1-0 ante Serbia, la selección de Alemania está convencida de que llegará a octavos de final, tal y como ejemplifica su capitán, Philipp Lahm, quien muy sereno dijo este sábado que no se preocupa "para nada".

"No me preocupo para nada, porque el equipo mostró contra Serbia pese a su inferioridad numérica que estaba en posición de marcar y de producir un futbol más creativo", mantuvo el defensa germano del Bayern Múnich.

Para él, la derrota ante los balcánicos ha de servir de aprendizaje. "Hay que servirse de ese partido, especialmente de los primeros 20 minutos de la segunda parte", apuntó, antes de referirse al próximo rival de Alemania en su último choque ya no hay súper equipos que derroten todo a su paso. España perdió contra Suiza, Inglaterra no ganó ninguno de sus dos partidos, por no hablar de Francia", aseveró.

En consecuencia, "Ghana va a ser un adversario difícil, muy físico, que hace mucho correr el balón, pero estoy confiado", adujo, mostrando optimismo sobre la participación germana en el torneo.

"Sé lo que hago y lo que hace el equipo todos los días y en entrenamiento y de lo que es capaz en un partido. No tengo nada que temer .