Nahuel Guzmán tiene una personalidad que le provoca indiferencias con los aficionados durante los partidos. El portero de Tigres se revuelca, besa la pelota, alza los brazos y se enoja cuando un rival lo llega a tocar o rozar apenas por la inercia de buscar el balón.

Hace años que dejó de ser el activo más valioso de su equipo, pero al menos tres atajadas ante Pachuca le permitieron a Tigres salir con el empate 1-1 en el partido de ida de los cuartos de final del Clausura 2019.

El gol de Javier Aquino y la actuación de Nahuel Guzmán ayudaron a Tigres para empatar el partido, luego del autogol de Luis Rodríguez, sólo así con un desvío de un compañero fue posible vencer al portero argentino.

Nahuel tiene un valor de 2.8 millones de dólares, justo en la cifra que indica el valor promedio de los jugadores del tercer plantel más valioso del torneo mexicano. Aunque en términos de posición, hay 13 futbolistas más valiosos en Tigres que el portero argentino.

Aun así, Nahuel fue factor anoche al atajar los disparos de Leonardo Ulloa, Edwin Cardona y Ángelo Sagal.

Pachuca fue insistente en tener ventaja para el partido de vuelta que se celebrara en Monterrey, pero Guzmán y su show se convirtieron en el personaje más importante de la noche.

Y, cómo no hacerlo. Si Nahuel ya es el noveno futbolista con más partidos en Tigres con 245 juegos tomando en cuenta todas las competencias, triplicó su valor con su fichaje de 2.5 millones de dólares con su llegada al equipo de Nuevo León, y suma más de 50 convocatorias con la Selección de Argentina.

Es decir, así como Nahuel ya ganó tres títulos de Liga y salvó a su equipo de una derrota ante Pachuca, Tigres le ha dado el estatus que ahora goza y que a los 33 años ve como desciende su valoración en el mercado, pero sólo por la edad, no por sus actuaciones.

Para el partido de vuelta, Tigres puede empatar y así calificarse a las semifinales, sólo que mantenga la igualdad en el partido a partir de dos goles o más y obviamente un triunfo de Pachuca, los eliminaría de la competencia. Teniendo a Nahuel, el equipo y el portero se complementan y fortalecen.