En España hay un dicho: ‘Demasiada agua mata la planta’. Es lo mismo con el futbol , expresó Carlo Ancelotti como método de trabajo a su llegada a Múnich. El entrenador italiano, en su primera temporada al frente del Bayern, dirige el ataque más incisivo y arrollador de Europa, para ser precisos, de los contendientes al título de la Champions League.

No soy un entrenador que mate a sus jugadores en el entrenamiento , añadió el entrenador durante una entrevista a Kicker, en franca referencia a su antecesor Josep Guardiola y el obsesivo desarrollo táctico que impuso en el equipo alemán.

Bayern Múnich terminó la fase de grupos del torneo continental con 118 disparos, de los cuales 48 (40.6%) fueron en dirección a portería. Aunque no fue el más efectivo -resultado del total de intentos y los que tuvieron dirección entre los tres postes-, en ese rubro Barcelona (56%), Borussia Dortmund (51%), Arsenal (44%) y Manchester City (43%) fueron mejores, pero con menor frecuencia de intentos y, por consecuencia, de jugadas de peligro en el campo del rival.

Nunca he visto a un entrenador cambiar tanto las cosas , comentó Claudio Pizarro, cuando Guardiola asumió el cargo de entrenador en Múnich. Arjen Robben agregó que no hay que hacer el futbol más complicado de lo que ya es , ante la meticulosa estrategia del entrenador español.

El rigor de Guardiola impuso una nueva dictadura en la posesión del balón, arrebatándole el trono a Barcelona, quien lideró la estadística durante un lustro. Desde la temporada 2012-2013, Bayern Múnich es el equipo que más tiempo tiene el balón en Champions League: un promedio de 63% del tiempo efectivo en los partidos. Para este ciclo los índices de control del esférico llegan a 68%, récord del equipo en el torneo europeo.

Con el control del balón por herencia, la libertad otorgada por Ancelotti y el cambio de estrategia dispararon el poder ofensivo del equipo alemán, que aumentó su efectividad de gol en 71 por ciento.

Fue a partir del duelo ante Atlético de Madrid, el último encuentro de la fase de grupos de la Champions League, cuando el técnico italiano modificó el tradicional 4-3-3 que implementó Guardiola durante sus cuatro temporadas al frente del equipo, a una formación más equilibrada, 4-2-3-1, y con la cual el equipo necesitó menos intentos de disparos para anotar gol.

En los primeros 17 encuentros de la temporada con Ancelotti al frente del equipo, Bayern Múnich consiguió 26 goles en 318 disparos, lo que significó que necesitaron de 12 intentos para anotar un tanto con la formación que heredaron del técnico español.

Nada más al modificar el sistema táctico al 4-2-3-1, el conjunto alemán registró en nueve encuentros 20 goles de 140 disparos, lo que aumentó su efectividad, al necesitar menos intentos (siete) que con la antigua formación.

El rasgo más significativo de Bayern Múnich radica en conservar su poder ofensivo, ya que en cuatro de las últimas cinco ediciones de la Champions League -incluyendo la presente temporada- acabó como el equipo que más disparos a gol realizó durante el torneo; salvó los fichajes de Douglas Costa, en el 2015, y de Renato Sanches, en el 2016, el club no ha fichado futbolistas en ofensiva, delanteros, por lo que el peso de los goles recae en Robert Lewandowski y los experimentados Arjen Robben y Franck Ribéry.

eduardo.hernandez@eleconomista.mx