La naturaleza del basquetbol siempre fue la internacionalización. Creado en Estados Unidos por el canadiense James Naismith en 1891, el deporte se expandió por el mundo a través de los entrenadores y educadores del YMCA.

La National Basketball Association (NBA) ha seguido ese patrón con su asociación con la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) y el programa en conjunto Basketball Without Borders, que implementan campamentos con niños y jóvenes alrededor del mundo. Y no sólo es para universalizar el baloncesto, sino para diversificar sus ingresos. Su principal mercado fuera del país es China y la estrategia fue distinta.

En 1979, los Washington Bullets (hoy Wizards) viajaron para jugar con Bayi Rockets local. En el 1986, David Stern, entonces comisionado de la NBA, llevó juegos videograbados de las finales de la NBA para ofrecer a la televisora estatal CCTV. Tres años más tarde se les ofreció eventos y señal de transmisión sin costo (se cobró derechos hasta 1998). En 1992 se abrió la oficina en Hong Kong, en 1994 se transmitieron en vivo por primera vez las finales y en 1996 transmitían la temporada regular. En el 2004, llevaron los primeros juegos de pretemporada. Así fue la estrategia de posicionamiento, pero ahora viven un problema político, tras el tuit del gerente general de los Rockets de Houston, Daryl Morey, y su postura a favor de Hong Kong, China lo tomó como una ofensa de la liga a la soberanía nacional y exigió una disculpa, pero el comisionado Adam Silver declaró en un comunicado que “los valores de equidad, respeto y libertad de expresión han definido a la NBA por mucho tiempo y así continuará”.

Las consecuencias comenzaron a llegar. La cadena estatal de televisión CCTV no transmitió los dos juegos de pretemporada en el país entre Lakers y Nets. La firma deportiva Li-Ning suspendió sus relaciones con la liga. La Asociación China de Basquetbol, presidida por el exrocket de Houston Yao Ming, cesó su colaboración con la NBA. Tencent Sports, que en julio extendió convenio con la NBA por 1,500 millones de dólares, canceló la transmisión de la pretemporada. Pero negocios son negocios y tras cinco días de bloqueo, Tencent transmitió la liga el domingo.

Si se mantiene el conflicto, se generarían graves pérdidas para la liga de baloncesto, ya que se trata de la competencia deportiva más popular en la nación. Su oficina en Beijing está valuada en 5,000 millones de dólares, según Sports Business Journal. Los ingresos para la NBA derivados de China rondan entre 500 y 800 millones por año. La cifra representa hasta 10% del organismo de baloncesto, que generó 8,000 millones la última temporada. Se trata de los mayores ingresos generados fuera de Estados Unidos y se proyecta que sean 20% del total para el 2030.

Otros mercados, en desarrollo

Pero no todo se reduce a China, donde hay más de 300 millones de aficionados, casi la población total de Estados Unidos (330). Otros grandes mercados ya están en la agenda de la liga, como India y África. “Cuando miras China, India y África has alcanzado cerca de 60% de la población mundial en esos tres lugares”, declaró Mark Tatum, comisionado adjunto de la NBA al USA Today. “Estamos poniendo mucho tiempo y energía en ser el deporte número uno en esos países y continentes”.

India representa un mercado de 1,300 millones de personas. “Tenemos 10 millones de chicos y chicas jugando basquetbol ahora en India. Tenemos 150 millones de personas que vieron el basquetbol de la NBA el año pasado”, dijo a The Athletic, Vivek Ranadivé, el empresario indio dueño del equipo de la NBA Kings de Sacramento. Así el peso de este país emergente para la NBA, que según la Organización de las Naciones Unidas estará más poblado que China en el 2027. La liga llevó esta pretemporada a Mumbai con los Kings y los Pacers de Indiana y tiene planes de desarrollar una liga en India, donde también ya tiene su oficina regional.

En febrero de este año se anunció la intención de crear, junto a la FIBA, la Liga de Basquetbol en África con 12 equipos a partir de enero del 2020, y las operaciones involucran al expresidente de Estados Unidos, Barack Obama. Marcas como Pepsi y Jordan (de Nike) están interesadas en el proyecto.

Parte del interés de la liga en el continente africano es porque, según el comisionado Silver, hay más de 400 compañías en África que generan más 1,000 millones de dólares al año, pero el deporte no ha visto ese crecimiento. La NBA lo quiere y empezó desde el 2015 a llevar juegos a Sudáfrica, donde tiene su oficina.

La liga también está en Europa, donde ha tenido juegos oficiales, así como en México, único país en el cual existe la posibilidad real de llevar la expansión con un equipo, como ya ocurre con Toronto y Vancouver en Canadá. Además, cuenta con oficinas también en Filipinas, Reino Unido, España, Canadá, México y Brasil.

La NBA comenzó su expansión antes que cualquier otra liga deportiva desde los 80, y es la que tiene la ventaja de obtener mayores beneficios con la globalización: 25% de sus jugadores es internacional y lleva más juegos alrededor del mundo. Es el legado de David Stern, aunque la relación con China sea tensa y 10% de los ingresos globales de la liga esté en riesgo por la postura de la nueva NBA de Adam Silver.