El AC Milan se hizo popular en el mundo por crear varias escuelas dentro del futbol: Arrigo Sacchi, Paolo Maldini, Marco Van Basten, Ruud Gullit, Cafú, Genaro Gattuso y Kaká son algunas de sus ex leyendas que marcaron pauta incluso como directores técnicos gracias a su época de esplendor con el club italiano entre los 80 y 90. Esa época coincidió con una estabilidad financiera derivada del manejo de Silvio Berlusconi, un político y empresario de los medios de comunicación que compró al club el 20 de febrero de 1986, siendo en aquel entonces el tercero más ganador de la Serie A con 10 títulos, por 12 del Inter y 21 de la Juventus.

Berlusconi pasaría a la historia por ganar 29 trofeos en 31 años al mando, además de convertirse en el presidente más longevo del club y enamorar a aficionados con la época más prodigiosa: de 1988 a 2007 ganaron cinco de sus siete Champions League, colocándose hasta la fecha como el segundo más ganador solo detrás del Real Madrid (13), y con una larga lista de jugadores de fantasía.

“Dejo la propiedad con dolor, pero con el conocimiento de que el futbol moderno necesita de inversiones y recursos que una sola familia no es capaz de sostener”, dijo Berlusconi al dejar su cargo en 2017, debido a la pesada carga económica. El Milan y todo su legado al futbol se borró del mapa. La Juventus dominó Italia y el Barcelona al mundo.

Cuatro años después, la suerte vuelve a sonreír al Milan con su regreso a la Champions League, su primera participación desde 2014. En cuanto plantel, son el número 18 más valioso del mundo con 467 millones de euros y han convencido a figuras como Zlatan Ibrahimovic y Olivier Giroud de quedarse con ellos. El impulso de esta nueva historia tiene sus orígenes en Nueva York, gracias a las inversiones de Elliot Management Corporation.

Esta firma de gestión de inversiones, que cuenta con más de 450 empleados y que registró un ingreso de 115 millones de dólares en 2020 aún con la pandemia, adquirió al club en julio de 2018 luego de un año de fracaso del propietario chino Li Yonghong, quien le había comprado al equipo a Berlusconi en 740 millones de euros.

La cabeza de Elliot Management es Paul Singer, con un patrimonio actual estimado en 4,300 millones de dólares (llegó a poseer 8,000 millones) y situado entre las 700 personas más ricas del planeta. Desde la fundación de su compañía en 1977 ha invertido en marcas como Twitter, AT&T, Samsung, Telecom, Comcast, Softbank y, en clubes deportivos, el Milan es el primero.

Luego de tres años al mando, la empresa estadounidense ha invertido cerca de 705 millones de euros en el club rossonero y lo regresó a los primeros planos, pues bajo la gestión china fueron expulsados de la Europa League por romper el Fair Play Financiero de la UEFA con un gasto superior a los 200 millones de euros en fichajes.

La nueva filosofía del club con Elliot Management es fortalecer sus finanzas más allá de la cancha: “La generación más joven usa varias pantallas cuando ven el juego; algunas podrían favorecer los aspectos más destacados, por lo que cambiamos la forma en que nos comunicamos con ellos. Quieren saberlo todo, cómo viven sus vidas los futbolistas profesionales, cómo entrenan, cómo comen, cómo se relajan; y a esta estrategia la llamamos ‘Desde el lunes hasta el día del partido’”, señaló al medio The Drum’s Sports Marketing, Casper Stylsvig, director de ingresos del Milan desde marzo de 2019.

Entre sus estrategias está el haber entrado a Fortnite y la creación de un equipo de eSports llamado Qlash: “Somos un club con visión de futuro, que se centra mucho en la innovación. Es lo que quieren las marcas y es lo que quiere el consumidor. Somos un club de fútbol, pero estamos en el negocio del entretenimiento. Tenemos que darles a los consumidores lo que quieren o seremos irrelevantes”, agrega el directivo danés, quien ya tenía experiencia en Barcelona, Manchester United y Fulham.

Además, en 2020 lanzaron una colección de ropa exclusiva junto con la marca Paper Planes, que de acuerdo con Stylsvig se liquidó en 48 horas; también construyeron su propio estudio audiovisual a principios de 2019, cerrando acuerdos con 14 socios de contenidos como Tik Tok, donde ahora tienen 2.1 millones de seguidores.

El Milan se volvió a ganar el derecho de participar en la Champions tras terminar como segundo lugar de la Serie A en 2020-21, su mejor posición desde la 2011-12, pues de 2014 a 2020 osciló entre el quinto y décimo puesto, fuera de la máxima competencia continental.

Su regreso contempla enfrentamientos contra rivales históricos como Liverpool (con quien encarnó una épica final de Champions en 2005), Atlético de Madrid y Porto. Aunque ya no son las épocas de Van Basten, Maldini o Kaká, ahora canalizan sus esfuerzos en Fortnite, Tik Tok y los eSports para engrosar su cartera, incluyendo a la figura deportiva y mediática de Zlatan Ibrahimovic. Ese es el nuevo Milan.

fredi.figueroa@eleconomista.mx