Pretoria, Sudáfrica.- Diego Maradona fue sometido a un infernal pelotazo por varios de sus dirigidos de Argentina, durante una informal práctica de futbol el miércoles que fue lo más parecida a una recreación escolar.

Al menos en forma pública, Argentina escondió sus tácticas para el duelo del sábado ante Alemania por el pase a las semifinales del Mundial. Y solo mostró que hay armonía y diversión.

"Esto es una traición'', alcanzó a decir Maradona después que uno de esos pelotazos le pegara de lleno en su cabeza, en un entrenamiento que realizó en equipo en el cuartel general de la Universidad de Pretoria.

Titulares y suplentes mezclados entre sí se trenzaron en partido de futbol que solo ocupó la mitad de la cancha y con Maradona oficiando como árbitro.

Al terminar ese encuentro, los perdedores, como prenda de castigo, debieron ponerse debajo del arco mientras los ganadores, como si integrasen un pelotón de fusilamiento, se relamían con unas 15 pelotas desplegadas al borde del área grande.

Maradona se ubicó entre los perdedores, alguien dio la orden y una lluvia de pelotazos hizo blanco en ellos, tanto de frente como de espaldas.

"!Eh, paren viejo'', dijo Maradona entre divertido y también algo molesto por los pelotazos que recibió y en medio de la desbandada general de los "fusilados'' que huían protegiéndose la cabeza y otras partes del cuerpo.

Al parecer, el "castigo'' debía cumplirse con un remate a la vez, pero al parecer un jugador dio una orden y dispararon todos juntos.

Mientras se tomaba la cabeza, Maradona hizo como que increpaba al capitán Javier Mascherano, quien no podía más de la risa.

Después, y mientras se retiraba del entrenamiento, Maradona mantuvo un breve diálogo con periodistas que estaban a la distancia porque no se podían acercar más a él.

"(Gabriel) Heinze fue el que incitó a todos a que tiraran todos juntos'', dijo Maradona al respecto.

¿Y porqué estuvo Nicolás Otamendi entre los perdedores cuando había integrado el equipo ganador?.

"Porque ayer se despertó tarde'', respondió Maradona en tono jocoso.

BVC