Ekaterimburgo.-  John Guidetti dejó Estocolmo a los tres años de edad, se trasladó a Kenia con su familia porque su padre, Mike, exjugador de rugby de origen italiano, aceptó la oferta de convertirse en director de una escuela en Nairobi, en el continente africano.

En varias ocasiones el delantero que ahora juega en Alavés dijo que jugaba descalzo, no por una condición económica, sino para comprender las condiciones de la mayoría de las niños en el país africano.

“No tienen comida ni ropa, pero cada día dan gracias al Señor por el regalo de la vida”, expresó el futbolista sueco, que ha hecho carrera lejos de su país, en lugares como Inglaterra, Holanda, Escocia y España.

Guidetti protagoniza el éxodo de futbolistas suecos que participan en el Mundial de Rusia 2018. La Selección de Suecia es junto al combinado de Senegal, las únicas selecciones que tienes a sus 23 representantes jugando en ligas extranjeras, donde ninguno de sus jugadores participan en la Liga local, ¿proyección o necesidad?

“La Liga Sueca no es tan buena”, dice John Guidetti, delantero que ha pasado por clubes como Manchester City, Burnley, Feyenoord, Celta de Vigo y Alavés; es decir, entre los mejores equipos de Europa.

La Primera División de Suecia se encuentra en el puesto 22 de 55 torneos según el ranking de evaluación de la UEFA. El coeficiente se calcula de los resultados de los clubes de cada Liga en torneos internacionales, y en esa categoría, de los equipos del país escandinavo.

El historial indica que desde hace 31 años un club sueco no gana un torneo europeo, en este caso la Copa UEFA de 1987 que obtuvo Goteborg; y en el caso de la Champions League o Copa de Campeones, Malmo ha sido el único equipo sueco que ha llegado a la final, a la que llegó en 1979.

“Es importante que salgamos a jugar en ligas extranjeras para desarrollarnos como jugadores”, añade Guidetti.

En términos económicos, la Primera División de Suecia reparte 78 millones de euros por derechos de televisión a los clubes; eso les da como uno de los principales ingresos, la venta de jugadores al extranjero.

De los 23 jugadores que asistieron a Rusia 2018, todos dejaron la Liga de su país después de una media de tres años, para llegar a Liga que les ofrecen mejores condiciones laborales, además de la oportunidad de desarrollarse en mejores infraestructuras, metodologías y entrenadores.

“Claro, es importante, muchos jugadores juegan en las grandes ligas como en Alemania, en Francia, como yo; en Inglaterra o por Rusia. Es importante porque se ve en los resultados”, dice Viktor Claesson, delantero de Krasnodar de Rusia, club al que llegó a los 25 años de edad.

Suecia consiguió el primer lugar del grupo F después de 16 años, cuando en Corea-Japón 2002 terminó delante de Inglaterra, Argentina y Nigeria.

En la Primera División de Suecia el sueldo promedio de los futbolistas es de 90,000 euros anuales, apenas el doble del ingreso promedio de un trabajador sueco, según el Fondo Monetario Internacional.

Además, el impuesto a deportistas y actores en Suecia es de 52% del sueldo bruto, lo que hace que muchos de los jugadores busquen salir a ligas extranjeras por mejores condiciones económicas.

“La economía no está bien y por eso los clubes no alcanzan la calidad que necesitan para ser buenos”, dice Viktor Claesson.

Por eso, en nueve de los 23 seleccionados de Suecia, su primera experiencia en ligas europeas fue en el torneo del país vecino, Dinamarca, donde la tributación para los deportistas es de 12.5 por ciento.

Henrik Larsson fue el mejor futbolista sueco entre la era de Thomas Brolin y Zlatan Ibrahimovic. Jugó para Barcelona, Manchester United y Celtic, y logró cotizarse como uno de los mejores deportistas suecos por sus ingresos millonarios.

Ahora que es entrenador del Helsingborg, y para detener el declive económico del club, decidió imponer nuevos topes salariales que ascendieron a 40,000 coronas suecas, equivalente a 4,700 euros al mes. Aproximadamente la mitad del salario promedio en la máxima categoría sueca.

“No comentaré sobre las sumas, pero diré que no son los salarios que Helsingborg solía pagar en el pasado”, expresó.

La política de los clubes ha ocasionado que en los últimos cinco años salieran jugadores en venta por 110 millones de euros, y el poder adquisitivo para fichajes sólo fue de 12 millones de euros.

Los futbolistas suecos hacen la diáspora por las condiciones económicas de su Liga, pero eso ayudó al futbol de su selección.