Acumula 17 temporadas Xevi Pujolar trabajando en la Fórmula 1 y ha pasado por equipos como Jaguar, HRT, Williams y Toro Rosso. Desde agosto del 2016 ocupa el cargo de jefe de Ingeniería de pista en la escudería Alfa Romeo Sauber.

El equipo ha logrado superar los resultados de los dos años anteriores, al acumular puntos en sólo tres carreras. Parte del cambio llegó con la alianza que se anunció a finales del 2017 con la marca italiana Alfa Romeo que marcó su regreso a la categoría después de tres décadas. El trabajo entre ambas partes implica colaboración estratégica, comercial y tecnológica.

Contar con el soporte de la marca italiana significó una reestructuración en el equipo, en la fábrica. Sobre lo anterior, Pujolar menciona: “el equipo pasó años atrás momentos muy difíciles, se han hecho muchos cambios. La gente que ha llegado está muy motivada e intenta que el equipo vaya creciendo y mejore para luchar otra vez en la media tabla”.

El presupuesto del equipo para la presente temporada incrementó 48.5 por ciento. El dinero disponible asciende a los 135 millones de euros, según datos de la revista Autobild.

En el Campeonato de Constructores ocupa la octava posición, con 36 unidades.

Por cada punto el equipo ha invertido 3.75 millones de euros, mientras que el año pasado desembolsó 18.2 millones de euros por unidad (concluyó con cinco unidades).

Su mejor resultado lo registró Charles Leclerc en el Gran Premio de Azerbaiyán 2018 (terminó sexto) y es el piloto que ha aportado la mayor proporción de puntos (75 por ciento).

—¿Esperaban los resultados registrados hasta el momento?

Esperábamos, pero no sabíamos si era posible o no. Cuando tienes pilotos que van tan bien, todavía motiva más al grupo, esto ha cambiado mucho a todo el equipo, no sólo de carreras sino también en la fábrica, es fantástico. Para nosotros es un reto muy importante que estamos disfrutando.

—¿Cuál es el desafío para los ingenieros antes la continua evolución del equipo y la categoría?

Cuando trabajas mucho y ves que no evolucionas es frustrante. Pero cuando estás trabajando mucho y ves que hay progreso, las cosas van mejor y se puede conseguir un poco más. Entonces, el límite nos lo ponemos nosotros mismos y tenemos un equipo que está creciendo mucho, está llegando más gente y eso ayuda a crecer todos juntos.

—¿Cómo se trabaja de forma interna cuando los resultados no son los esperados?

Los pilotos quieren ser los más rápidos. Los ingenieros queremos operar al mismo nivel que Ferrari, Mercedes o Red Bull, porque a nivel de ingeniería es nuestra capacidad, ellos tienen más gente, pero en pista no. El reto de ingeniería es el mismo, pero el objetivo es ser más eficaces con menos personal.

—Desde el 2002 trabajas en la Fórmula 1, ¿en qué etapa consideras que has aprendido más?

Diría que ahora. Estoy consolidando todo lo que he hecho todos estos años, he trabajado en varios equipos con muchos pilotos y aquí ahora soy el responsable del equipo a nivel técnico. Es mi oportunidad para demostrar lo que puedo hacer y la visión de cómo vamos a competir, cómo vamos a sacar el máximo de los pilotos y de un equipo joven de ingenieros, cómo aprovechar el máximo del equipo en la fábrica, cómo podemos poner todas esas piezas juntas cuando todo en la Fórmula Uno va evolucionando muy rápido. Para mí es la oportunidad de demostrar todo lo que aprendí a lo largo de 16 años en el serial.

—¿Qué circuito demanda un mayor análisis?

Cada semana son los mismos problemas. Vamos a un circuito y hay ciertas condiciones de pista, los neumáticos se comportan un poco distinto de lo que hemos esperado, hay mucho trabajo antes y durante la carrera. Esto es un trabajo continuo, vamos aprendiendo Gran Premio tras Gran Premio. Nunca lo sabes todo, porque cuando llegas a un punto de conocimiento hay otros equipos que han llegado ahí y entonces  te centras en superarlos. Esto no se acaba nunca.