El capitán de Alemania Philipp Lahm dice que los argentinos, sus rivales en los cuartos de final de la Copa Mundial, son malos perdedores.

Y el mánager del equipo Oliver Bierhoff agregó leña al fuego, afirmando que los argentinos son ``agresivos'' y ``provocadores''.

El volante Bastian Schweinsteiger, por su parte, afirmó el miércoles que los argentinos no respetan ni al rival ni al árbitro.

En la vecina Pretoria, donde está concentrada Argentina, el técnico Diego Maradona respondió diciendo que a Schweinsteiger lo están traicionando los nervios.

Lahm negó el jueves que los alemanes estén nerviosos.

``Estamos tensos, pero no nerviosos'', expresó. ``No vemos la hora de jugar este partido''.

Los alemanes rara vez entran en polémicas antes de los partidos. Pero los dos equipos tienen una larga historia e incluso se trenzaron a golpes luego de la victoria alemana por penales en los cuartos de final del último mundial.

``Tenemos que concentrarnos en nuestro juego. Ellos son temperamentales. Veremos cómo lidian con la derrota del sábado. Son impulsivos, no saben perder'', expresó Lahm.

Bierhoff dijo que jugó muchas veces contra argentinos y los halló ``gente cálida, amistosa''.

``Pero en la cancha cambian. Son agresivos y provocadores. Tenemos que mantener la cabeza fría y enfocarnos en nuestro juego'', declaró.

Aludiendo a la pelea del 2006, Bierhoff dijo que ``después de un partido hay sentimientos muy intensos, pero hay que olvidarse de eso''.