El sábado será recordado por muchos como una fecha memorable para el tenis asiático. Más aún para el chino. Es que no podría ser de otra manera, luego de la imponente actuación de la tenista Li Na, quien se convirtió en la primera tenista china en ganar el título del Roland Garros.

La jugadora, nacida en Wuhan el 26 de febrero de 1982, despachó en un cerrado duelo a la defensora del título, la italiana Francesca Schiavone con parciales de 6-4 y 7-6 para así acaparar la mirada de millones de espectadores alrededor del mundo, quienes además se convirtieron en testigos, no sólo de la gran evolución del tenis chino, sino también de la coronación de la nueva emperatriz del Abierto de Francia.

Es una prueba del nivel del tenis chino. Quizá China no es como Suecia: ellos tienen muchos número uno, pero creo que el tenis en China está creciendo más y más , comentó Li Na tras destronar a la italiana Francesca Schiavone.

Con apenas su quinto título de la WTA bajo el brazo en 11 años de carrera, Li Na amanecerá en el cuarto puesto del ranking mundial que lidera la danesa Caroline Wozniacki, empatando así la mejor ubicación histórica de una tenista asiática que logró el 13 de noviembre de 1995 la japonesa Kimiko Date-Krumm.

El destello que había dado la tenista china en el Abierto de Australia, donde cayó en la final ante la belga Kim Clijsters y fue seguido por más de 60 millones de personas alrededor del mundo, se concretó en París, ratificando su popularidad en su país, ya que es la deportistas con más seguidores: 1.8 millones en las redes sociales.

En la semifinal, aprobó un duro examen al vencer a la rusa Maria Sharapova, favoritas al título en París. Con el triunfo, la china igualó el logro de su ídolo, el estadounidense de origen chino Michael Chang, quien ganó en 1989.

La italiana de 30 años, oriunda de Milán, quebró para igualar el marcador 4-4 y forzó un tie-break. Una vez allí, Li se mostró implacable y se impuso 7-0 en la definición.

EISS