El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, dijo que los casos de corrupción que se han presentado en algunas esferas deportivas dañan la imagen del deporte en general.

Esto, en relación con las denuncias en Inglaterra sobre seis altos funcionarios de la FIFA que exigieron o recibieron sobornos por sus votos para la elegir las sedes de los mundiales de futbol.

Rogge instó a los dirigentes deportivos para que combatan la corrupción con el fin de impedir que se produzcan escándalos como el que ahora remece a la FIFA, organismo rector del futbol mundial.

El Jefe del COI exhortó a los organismos deportivos a enfrentar la corrupción en los dos frentes , dentro y fuera del campo de juego.

Tenemos que combatirlo. Debemos asegurarnos de que el deporte en el nivel directivo sea limpio y a la vez que el deporte en el nivel atlético sea limpio , dijo al margen de una conferencia de las Naciones Unidas sobre la función del deporte para lograr la paz.

En términos de los campeones, siempre existe la amenaza del dopaje. En términos de la conducción del deporte, existe la amenaza de prácticas contrarias a la ética .

Rogge enfatizó que las denuncias de que los votos para otorgar las sedes de los mundiales del 2018 y el 2022, en Rusia y Qatar, respectivamente, fueron alterados por faltas a la ética requieren pruebas concretas .

El COI ha pedido a su Comisión de Ética que reciba cualquier prueba de conducta delictiva por parte del camerunés Issa Hayatou, vicepresidente de la FIFA y miembro del COI.

Hayatou y el marfileño Jacques Anouma presuntamente recibieron 1.5 millones de dólares para favorecer a Qatar, que derrotó a Estados Unidos en la última ronda de votación, según pruebas presentadas por el diario Sunday Times al parlamento británico.

La federación qatarí rechazó la denuncia, que calificó de totalmente indigna de confianza . Hayatou, presidente de la Confederación Africana de Futbol, rechazó categóricamente las denuncias.

El COI no desconoce esta clase de escándalos: en 1999, expulsó u obligó a renunciar a 10 de sus miembros ante denuncias de compra de los votos que otorgaron a Salt Lake City, la sede de los Juegos Olímpicos de invierno 2002.