Londres. En una cajita de fomi, Alejandra Orozco guardó una promesa. Atesora ahí las ilusiones que, a sus 15 años, todavía infantiles, se entremezclan en un huracán de emociones. Cómo pesa la medalla , afirma sonriente la clavadista quien ayer, junto con Paola Espinosa, se convirtió en subcampeona olímpica en la plataforma de Londres 2012.

Y es de plata , sonríe la tapatía. Sus manos revolotean nerviosas. Han deshecho el ramo de coloridas flores que sostiene. Y ella, con su pícara sonrisa, nerviosa, atiende apresurada, incrédula a su cita con la fama.

Está junto a su ídola , como llama a Espinosa, a quien los reporteros asedian, quieren llevarse las declaraciones que les den la de ocho, la exclusiva. Y happy birthday. Fue un gran regalo de cumpleaños. Estamos felices por el resultado, fue una gran competencia para nosotras. Lo hicimos muy bien. Le agradezco a mi amiga Ale por este regalo , dice una parsimoniosa Paola.

Alejandra, a sus 15 años y 103 días, saltó desde la plataforma como quien hubiese tenido toda una vida de experiencia y lo hizo al lado una de las mejores clavadistas del mundo.

¿Ya les habló el presidente? ¿Qué se siente ganar una medalla? ¡Qué dura competencia frente a las chinas! Hiciste historia . Contesta. Sonríe. Disfruta de este capítulo mágico que la vida, su trabajo y esfuerzo le acaban de otorgar.

Pero sigue tan sencilla y contenta. Y emocionada y nostálgica, como aquella vez que tomó sus maletas y dejó atrás familia, amigos… un hogar, para irse de Guadalajara a México a perseguir sus sueños. Pero esto –dice mientras eleva el metal que cuelga de su cuello- ha hecho que valga todo la pena .

Sonríe. Y en sus palabras se percibe cierta tristeza: No tuve, como la mayoría de las niñas de mi edad, una fiesta de 15 años. Estaba en la serie mundial de clavados cuando los cumplí… y sí quisiera, pero ya me di mi mejor regalo . Es una medalla y es de plata , recalca.

Es aún una niña , dice Paola Espinosa, campeona mundial, centroamericana, panamericana y medallista de bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing. Reconoce la niña Orozco, que Pao ha sido, una amiga, maestra, compañera… Me ha dicho un montón de veces que esto es una competencia y hay que disfrutarla. Me lo dijo cuando tiramos en tercer clavado y nos salió un poco mal .

Y disfruta Alejandra, sí de su momento, de un día especial primero porque no tuvimos que levantarnos temprano como todos los días, desperté como a las diez y media de la mañana. Y qué delicia, porque casi siempre me despiertan muy temprano. Y, además, porque hoy es el cumpleaños de Paola, le canté las mañanitas, la felicité… le di una cajita de fomi .

Una cajita, donde Alejandra Orozco, niña, histórica, medalla de plata, le guardó una promesa. Le dije que disfrutaría los JO, como ella me dijo, y que después festejaríamos su cumpleaños .

La de hoy fue una mañana distinta, para ambas. Y Paola, quien cumplió 26 años, espera que vengan todavía más triunfos si Dios quiere y mi cuerpo y mi mente me lo permiten, seguiré trabajando para seguir en la pelea y ¿por qué no? Participar en mis cuartos Juegos Olímpicos… ir por el oro .