La nueva variante del coronavirus, nombrada ómicron y de la cual se teme mayor resistencia a las vacunas –según señala la propia Organización Mundial de la Salud (OMS)–, ya tiene sus primeras repercusiones dentro de la industria deportiva, luego de anunciarse el regreso de medidas preventivas como el cierre de estadios o el parón de algunas ligas.

El primer país en declarar el cierre de estadios, tal y como ocurrió hace casi dos años, es Alemania. La Bundesliga, la primera división y la más importante del futbol de ese país, ha decidido el cierre de estadios para lo que resta del año por temor a las repercusiones de una cuarta ola de Covid-19, derivada de la nueva variante.

“Claramente tenemos que limitar las grandes concentraciones recreativas”, declaró esta semana Helge Braun, jefe del gabinete de la canciller saliente de Alemania, Ángela Merkel, y agregó: “Teniendo en cuenta la dramática situación del país, no es razonable asistir a partidos de Bundesliga como el pasado fin de semana con decenas de miles de espectadores”, en alusión a los duelos de la jornada 13, celebrados entre el 26 y 28 de noviembre.

Diversos jefes de estado de Alemania han declarado el cierre de aforos en eventos deportivos y ello incluye el gran clásico nacional entre el Borussia Dortmund y el Bayern Múnich, que se celebrará este fin de semana (4 de diciembre) en la cancha de los amarillos, el Signal Iduna Park, con capacidad para más de 81,000 aficionados, pero que vivirá este encuentro pasional a puerta cerrada.

Otro de los partidos más destacados que se jugará a puerta cerrada es el correspondiente a la última jornada de la Champions League el próximo 8 de diciembre, cuando el FC Barcelona visite al Bayern en la búsqueda de un triunfo para clasificar a octavos de final. La disputa entre estos dos campeones tampoco contará con público, así como el Borussia Dortmund contra Besiktas, que se celebrará un día antes.

“El futbol tiene una importante función de ejemplaridad. Hay diferentes opiniones, pero si no tomamos la decisión de cerrar los estadios a nivel federal, Baviera lo hará por su cuenta. Si cerramos los mercados de Navidad, no es coherente enviar a 15,000 o 18,000 personas a un estadio de futbol”, mencionó Markus Söder, jefe del gobierno regional bávaro.

Otros clubes bávaros como el FC Augsburg y el SpVgg Greuther Fürth también se verán obligados a cerrar las puertas de sus respectivos estadios y no permitir la entrada a sus aficionados. La incidencia de Covid-19 acumulada a siete días ha descendido ligeramente en Baviera por cuarto día consecutivo y se situó en 618 nuevos contagios por cada 100,000 habitantes durante el balance del martes.

Cabe recalcar que la nueva variante fue detectada por primera vez en Sudáfrica, donde los golfistas europeos que disputan la apertura del torneo DP World Tour se han ido retirando. El Open de Sudáfrica ha reducido su premio a medio millón de euros y solo contará para el ranking del Sunshine Tour tras la cancelación del Alfred Dunhill Championship. Además, selecciones de críquet procedentes de Países Bajos e India han decidido cancelar sus viajes a Sudáfrica por temor a los contagios.

Por su parte, Reino Unido canceló el partido de rugby entre Barbarians y Samoa en el estadio Twickenham, en Londres. En ese mismo estadio, más de 80,000 personas asistieron a un partido de Inglaterra contra Sudáfrica el pasado 20 de noviembre y se recomienda a los asistentes que se hagan una prueba PCR tras la detección de varios casos positivos.

Incluso la organización de la Copa Africana de Naciones 2022 está en riesgo, pues aunque se llevará a cabo en Camerún, las restricciones de viajes en dicho continente harían imposible la llegada de diversos jugadores procedentes sobre todo de Europa, como el egipcio Mohamed Salah y el senegalés Sadio Mané, entre otros, que militan en la Premier League de Inglaterra. El torneo se tiene planeado entre el 9 de enero y 6 de febrero con la participación de 24 selecciones.