La Liga MX es un campeonato al que futbolistas internacionales se han planteado llegar como una de sus metas. Los salarios que se pagan en nuestro balompié y el roce con jugadores con los que no se podrían medir en sus países de origen han provocado que los elementos foráneos fijen su mirada en el torneo azteca.

Tras una revisión realizada por El Economista quedó claro que la Primera División de México es el torneo latinoamericano con más jugadores legionarios que tuvieron actividad con sus respectivas selecciones en el último año. Son 46 los seleccionados de otros países que jugaron con sus representativos nacionales en el 2017 y que actualmente se encuentran en el campeonato.

La Serie A de Brasil, con 20 legionarios y el torneo de Primera División de Argentina, con 11, completan el top 3 de las Ligas con más integrantes internacionales.

El tema económico tiene peso específico

Si bien sólo cuenta con un embajador, Japón también tiene representación con Keisuke Honda, quien milita en Pachuca y, extraoficialmente, se dice que cobra 3 millones de pesos mensuales.

No se puede negar que el tema económico es un factor primordial para aceptar venir a México, país que poco a poco cuenta con jugadores de élite, como Eduardo Vargas, bicampeón de América con Chile, quien llegó a la Liga MX tras estar en el futbol de Europa, procedente del Hoffenheim.

De acuerdo con información revelada por el diario El Mercurio de Chile, el goleador andino cerró un contrato por 4 millones dólares por cada una de las cuatro temporadas que firmó con los Tigres.

Nuestra Liga también cuenta con seleccionados argentinos, Nahuel Guzmán y Agustín Marchesín; o con un indiscutible de Uruguay como lo es Carlos Sánchez, quien fuera nombrado el mejor jugador de América en el 2015, tras ganar la Copa Libertadores con River Plate.

“En mi caso particular, la propuesta económica también me sedujo”, dijo a este diario Carlos Izquierdoz tras llegar a jugar con Santos en el 2014. A pesar de que el zaguero central argentino preponderó el “proyecto deportivo”, no tuvo problemas en aceptar que “lo económico ayuda”, además de revelar que las propuestas que recibió del futbol europeo “están niveladas” con las de la Liga MX.

Carlos Darwin Quintero, colombiano que también fue traído a nuestro balompié por Santos, también habló con El Economista recién desempacado de su país. “Uno siempre trabaja para llegar a un buen futbol, un buen equipo y gracias a Dios se me dio. Me gustó la opción y por eso vine”, declaró. De acuerdo a información que fue publicada por Forbes en el 2015, el cafetalero del América percibía 1.8 millones de dólares anuales.

Tanto Izquierdoz como Quintero son futbolistas que a pesar de no ser seleccionados se encuentran satisfechos con los tratos que cerraron en el tema económico, situación que deja abierta la puerta a los legionarios que llegan de otros países para cerrar jugosos contratos, como fue el caso de Eduardo Vargas con Tigres.

De acuerdo a Alex Aguinaga, exseleccionado ecuatoriano que brilló en México con el Necaxa en los 90, el futbol mexicano “tiene un alto nivel” gracias a su poder económico, situación que a su juicio, también deben agradecer los juveniles que inician sus carreras.

“En la parte económica tiene la posibilidad de contratar a jugadores de altísimo nivel, por lo que permite a los jóvenes mexicanos crecer junto a grandes figuras, situación que no se podría tener en Ecuador”.

En gran medida por la parte económica, la Liga MX se ha convertido en un objetivo para decenas de elementos internacionales que saben que en nuestro campeonato podrán explotar sus cualidades, al mismo tiempo que engrosan sus cuentas bancarias.

carlos.herrera@eleconomista.mx