Aproximadamente 1,896 millones de pesos se han invertido en la remodelación de 12 de los 16 estadios en donde tiene presencia la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) en los últimos tres años, gastos que realizaron los gobiernos locales y en algunos casos está involucrada la iniciativa privada (no en todos los casos se dio a conocer el monto de la inversión).

De la cantidad antes mencionada, 81.7% pertenece a la inversión más alta que ha recibido un estadio de beisbol en México: la nueva casa de los Diablos Rojos que estará terminada el próximo año.

Las sedes que se han integrado en las adecuaciones para sus inmuebles se han destinado 106 millones de pesos (Estadio Nuevo Laredo, Estadio Domingo Santana y Estadio Francisco Villa), además de la inversión que se realizará en el Estadio de los Sultanes de Monterrey con un valor de 100 millones de pesos. En el caso de los inmuebles donde juegan los Bravos de León y Generales de Durango por segundo año sucesivo se registran inversión al respecto.

Los otros estadios con mejoras son el de los Saraperos, Aguascalientes, Piratas de Campeche, Olmecas de Tabasco, Guerreros de Oaxaca y Leones. Además se remodeló considerablemente el de Pericos de Puebla, donde el gobierno invirtió 80 millones de pesos.

En algunos inmuebles las mejoras que se realizaron fueron en la iluminación y butacas, ya que la Liga dio a conocer que los parques deben cumplir con un mínimo de 1,000 luxes. Además, uno de los objetivos de la LMB para la presente temporada es mejorar la experiencia de los aficionados en cada uno de los inmuebles.

Para el 2019, el circuito de verano contará con un estadio nuevo que también será apto para recibir  partidos de MLB, la nueva casa de los Diablos Rojos del México. De acuerdo con palabras de Alfredo Harp Helú, propietario de la franquicia, los costos han incrementado 40% en relación con el presupuesto original, el valor aproximado de la obra es de 1,550 millones de pesos (84 millones de dólares).

“Es un estadio del que se están enamorando también los de Grandes Ligas. Yo no dudo de que podamos hacer algo en el 2019”, comentó Alfredo Harp.

La segunda mayor inversión es para el Estadio de Beisbol de Monterrey, por 100 millones de pesos, lo cual incluyó el cambio de césped, arcilla, iluminación, recolocación de los bullpens, ampliación de casetas de los equipo; colocaron butacas en la zona de bleachers, contarán con nueva pantalla, sonido; realizaron cambios en al acceso principal y cuentan con nueva área de taquillas y oficinas.

Los cambios en el inmueble se realizaron de acuerdo con requerimientos solicitados por las Grandes Ligas por la serie de temporada regular (Dodgers contra Padres).

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