Los gigantes también lloran. Juventus, el amo y señor del futbol italiano con 36 títulos, de los cuales nueve fueron de manera ininterrumpida entre 2012 y 2020, atraviesa una crisis económica, deportiva y hasta de seguidores que ha puesto en incertidumbre a un club acostumbrado a cargar una etiqueta de referente en Europa.

La decadencia empezó el 31 de agosto, cuando su máximo referente en los últimos años, Cristiano Ronaldo, anunció su regreso al Manchester United. Cuando el portugués llegó en verano de 2018, le provocó una ganancia de 2.2 millones de seguidores a la Juve entre Instagram, Facebook y Twitter, de acuerdo con KPMG; tres años después, su partida impactó con 330,000 unfollowers apenas a los cinco días de irse a Inglaterra.

“El portugués parece rozar la perfección de un excelente producto al tener un ‘empaque y diseño’ que atrae al consumidor y además funciona de manera espectacular”, describe el sitio web Info Marketing sobre el delantero, catalogado por Forbes como el futbolista mejor pagado de 2021 con un 44% de sus ingresos procedentes de relaciones comerciales fuera de la cancha.

La marca CR7 disparó a Juventus desde el primer momento. Los ingresos en taquilla aumentaron un 25% al pasar de 57.2 millones de euros a 71.5 entre 2017 y 2019, impulsados por una estrategia de incremento de precios en abonos del Allianz Stadium; el portugués ganó dos ligas, una copa y una supercopa en su estadía.

Cristiano también ayudó a mantener estables los ingresos comerciales hasta la temporada 2019-20, cuando comenzó la pandemia. Las cifras del club por este concepto mostraron un aumento interanual del 30% al pasar de 142.6 millones de euros a 185.4 millones solo de 2017 a 2019, con un incremento específico del 58% solo en la categoría del merchandising.

Los acuerdos comerciales también se notaron sobre la camiseta, esa en la que Ronaldo portó el número 7 como en el Real Madrid y el Manchester United. La mejora comercial en el valor de la camiseta antes y después de la adquisición de Ronaldo pasó de 40 millones de euros frente a 101.

Además, el club logró acuerdos anuales sumamente mejorados con diferentes marcas. Con Jeep, por ejemplo, pasó de ganar 17 millones de euros a 45, y con Adidas, de 23 a 51 millones. Como agregado estuvo la marca Cygames, que por un año firmó con el club un convenio con valor de cinco millones de euros.

En cuanto al valor de marca del club, fue tasado por Forbes en 1,669 millones de euros (1,950 millones de dólares) en 2021, siendo el club número 11 más poderoso del mundo. Esta cifra representa un incremento del 29% de su valor entre 2018 y 2019, aunque el salto más grande lo dio de 2015 a 2016, cuando pasó de 837 millones de dólares (alrededor de 716 millones de euros) a 1,300 millones (1,112 en euros), es decir, un aumento del 55% justo después de haber jugado la final de la Champions contra Barcelona.

Pero el panorama empezó a nublarse a mediados de 2020 con la pandemia, la ausencia de público y las restricciones de activaciones con merchandising. Los malos resultados internacionales (eliminados de Champions League en octavos de final dos veces y un más en cuartos) provocaron que Ronaldo se desencantara de su paso por la Juve y aceptara el regreso al United por apenas 15 millones de euros pagados al conjunto italiano.

El problema se agudizó cuando el club reveló sus pérdidas totales de la temporada 2020-21, que alcanzaron los 209.9 millones de euros, el doble del ciclo anterior y un récord para la historia del club, que se notó en su ventana de transferencias del verano, ya que, de sus 12 altas, ocho fueron por la vía del préstamo y en total no gastaron más de 36 millones de euros.

Las pérdidas de 2021, que se estimaba serían menores a los 200 millones de euros, se encuentran entre las más grandes entre los clubes élite del panorama europeo: por encima de algunos como el Manchester United, con 92 millones, aunque lejos de otros como Barcelona, que supera los 400 millones.

Bajo la supervisión de la compañía Exor, holding de la familia Agnelli, propietaria de la Juventus, se reportó una caída de ingresos del 16% a 480.7 millones de euros entre junio 2020 y junio 2021. Los costes operativos del club aumentaron a 449.3 millones de euros en comparación con 414.1 millones antes de la pandemia, mientras que la deuda financiera se elevó a 389.2 millones desde los 385.2 del año anterior.

En cuanto a lo deportivo, las cosas también se empañaron desde antes del verano, cuando la Juve perdió su racha consecutiva de títulos de Serie A ante el Inter de Milán, y así los neroazzurri le quitaron la posibilidad de ganar 10 copas de forma ininterrumpida.

Ya en la temporada 2021-22, en la que Ronaldo solo participó en el primer partido mientras arreglaba su traspaso al Manchester United, la Juve tuvo su peor inicio desde 1961, sumando apenas dos puntos en sus primeros cuatro juegos. Hasta el 20 de septiembre, fueron el equipo con la peor defensa de las cinco grandes ligas europeas al sumar una racha de 18 partidos de liga recibiendo gol, a pesar de contar en sus filas con los campeones de Europa, Giorgio Chiellini y Leo Bonucci, además del seleccionado neerlandés Matthijs De Ligt.

Luego de seis fechas transcurridas, la Juve marcha en el décimo lugar de la Serie A con dos victorias, dos empates y dos derrotas, además de una diferencia de goles en ceros, pues ha recibido y anotado 10 tantos. Clubes de menor jerarquía como el Empoli y Torino se encuentra arriba de ellos.

Su bálsamo para recuperar el año es la Champions League, donde es líder del grupo H junto al Chelsea con tres puntos, aunque una diferencia de goles de +3 superior al +1 del conjunto inglés, que actualmente es el campeón del torneo. Los otros dos rivales son el Zenit de Rusia y el Malmo de Suecia, por lo que la aspiración del conjunto italiano es superar sin problemas la fase de grupos.

Aunque en los últimos años se les fueron Ronaldo, Paul Pogba, Gianluigi Buffon y Gonzalo Higuaín, confían en el potencial de Paulo Dybala, Álvaro Morata y Federico Chiesa para despertar. Aún están a tiempo para rescatar esta temporada en lo deportivo, porque las finanzas siguen golpeadas.

fredi.figueroa@eleconomista.mx