Jefferson Lerma llegó al futbol español en el 2015 a cambio de una tarifa de préstamo de tan sólo 330,000 dólares. El futbolista colombiano jugó dos temporadas en Levante, que finalmente lo compró en 660,000 dólares, es decir que su fichaje a Europa, desde Atlético Huila, no superó el millón de dólares.

La temporada pasada, Bournemouth pagó 31 millones de dólares por el traspaso de Jefferson Lerma, el mediocampista se consolidó en el futbol inglés y participó en la Copa América del 2019.

Hay al menos 154 futbolistas colombianos en ligas de primer y segundo niveles de Europa, aunque muchos de ellos llegaron con bajas tarifas de compra, préstamos o como jugadores libres.

Una investigación de El Economista indica que del 2010 a la fecha 19 futbolistas mexicanos salieron de sus clubes por una compra de un equipo extranjero. La cifra llega a 127.7 millones de dólares y con una periodicidad de al menos una venta cada temporada, salvo en el ciclo 2012-2013, donde ningún futbolista mexicano salió en venta.

“Hay una razón del número de jugadores, porque la Liga MX es una liga cara, los jugadores son caros. Las contrataciones de Diego Lainez, Edson Álvarez, Raúl Jiménez y Héctor Herrera están por arriba de los 10 millones de dólares. Cuando hay un mercado diferente es cuando empiezas abordar ligas B o C europeas”, señala Jacques Passy, entrenador de futbol.

Edson Álvarez se convirtió en la venta más costosa de un futbolista mexicano al extranjero, cuando Ajax pagó 16.7 millones de dólares por el jugador de 21 años.

La cifra que pagaron por el futbolista americanista significa casi la mitad del dinero que entre los años 2000 al 2009 invirtieron clubes extranjeros en futbolistas mexicanos, un total de 37.6 millones de dólares.

Passy, que también conoce la industria del futbol en México, indica que a los clubes y jugadores les falta desarrollar el concepto de proyecto de carrera y una diversificación en las ligas de destino del futbolista mexicano.

“Hay problema de fondo, donde México debería abrir el panorama a otro perfil de liga. Hay dos futbolistas mexicanos en equipos A (Héctor Herrera y ahora Edson Álvarez). Lo que debe pasar es que equipos modestos europeos vean al mercado mexicano como una opción, pero no se ve; para los equipos modestos es muy difícil pensar en una contratación de 1 millón o 2 millones de euros. El futbolista mexicano está posicionado, al menos en la mente del jugador, es: ‘Si me voy a Europa, no me quiero malbaratar’”, expresa el entrenador mexicano.

La plusvalía, el interés y los costos elevados por el futbolista mexicano se reflejan en las ventas que clubes de Liga MX han colocado en el extranjero. En promedio, los equipos extranjeros pagaron 6.2 millones de dólares por cada transferencia, 82% más que durante la década pasada, entre el 2000 al 2009, donde la cifra de inversión ascendía a 3.4 millones de dólares por transferencia.

Hay al menos tres elementos que justifican el valor del futbolista mexicano en Europa y que identifica Jacques Passy: son jugadores de técnica individual muy alta; están acostumbrados a un proyecto táctico muy parecido a ligas donde salen los jugadores mexicanos, es decir, Holanda y España, que son ligas donde prevalece el futbol táctico que requiere posesión de balón, tener la pelota y esto es algo que sucede en la Liga mexicana. Además del precio del jugador, que todavía está por debajo de algunos futbolistas de Argentina y Brasil. Comparado con otras naciones, históricamente vendedoras como Argentina, Brasil, Uruguay y Colombia, la cifra de 19 jugadores en nueve años es un dato bajo.

Passy opina que los clubes y el futbolista mexicano deben explorar ligas de crecimiento como Bélgica, Ucrania, Turquía, Escocia, Portugal, sobre todo pensando en un plan de carrera y en que los clubes se posicionen como equipos vendedores y formadores de talento.