Una historia que empezó en un modesto campo de Segunda División es hoy un emporio que cuenta con equipos de futbol en tres países, universidades, restaurantes y hasta una marca de llantas.

El Grupo Pachuca nació en 1995 con una realidad muy distinta a la actual. En ese año, Jesús Martínez Patiño decidió comprar la franquicia de futbol de Tuzos por un aproximado de 100, 000 dólares al gobierno de Hidalgo, encabezado en ese entonces por Jesús Murillo Karam (Procurador General de la República de 2012 a 2015); actualmente, el equipo está cotizado en más de 44 millones de dólares.

Pero el emporio de los Martínez no solo se compone del club hidalguense. Actualmente, también poseen al Club León en la Liga MX, aunque también llegaron a ser dueños de los Mineros de Zacatecas y de los Coyotes de Tlaxcala en divisiones inferiores; en el plano internacional, tienen acciones en Talleres de Córdoba (Argentina) y en el Everton de Viña del Mar (Chile).

Más allá de los equipos, se extienden con más de 300 academias de fuerzas básicas, crearon la Universidad del Futbol, el Salón de la Fama del futbol mexicano, una cadena de restaurantes a nombre de Grupo Bife, una marca de llantas llamada Marpa y el Centro de Excelencia Médica en Altura, uno de los dos únicos centros médicos en México avalados por la FIFA.

Es decir, en 25 años de historia, Grupo Pachuca ha pasado de poseer a un solo equipo de Segunda División mexicana a un mega proyecto que alcanzó una cotización de 416 millones de dólares por la Bolsa Mexicana de Valores en el 2014.

“Aquella institución fue haciendo la cancha cada día más grande. Hoy tenemos un modelo de crecimiento y expansión que requiere más atención y tiempo. Nos sobraban los sueños y nos faltaba tiempo”, mencionó Jesús Martínez Patiño este jueves 3 de diciembre al dejar su cargo como presidente de Tuzos para encargarse exclusivamente de la dirección general del Grupo Pachuca.

El consorcio cuenta con más de 3, 500 empleados en toda la república, basados en cinco ejes de trabajo: deportivo, social, académico, cultural y comercial. El social es el más importante para ellos, explica Armando Martínez Patiño, nuevo presidente de Tuzos, ya que les ha permitido acercarse a una gran cantidad de población en situaciones vulnerables, como los damnificados por la tormenta ‘Eta’ en Tabasco, a quienes la Fundación Pachuca les donó más de 2, 000 despensas: “la labor social es nuestro campeonato todos los años”, enfatiza.

En el plano académico, la Universidad del Futbol tiene ofertas de nivel primaria, secundaria, bachillerato, nueve licenciaturas, cinco maestrías y un doctorado; además, su modelo de negocios ha sido estudiado en el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (IPADE) y hasta en la Universidad de Harvard, en la que Jesús Martínez Patiño dio una ponencia en el 2016.

Las transmisiones televisivas también cambiaron a raíz de la injerencia de Grupo Pachuca, ya que desde que el León ascendió a la Liga MX ha sido transmitido por Fox Sports, lo que rompió el dominio de derechos del binomio Televisa y TV Azteca; también se han sumado a sus transmisiones Clarovideo y Grupo Imagen, un suceso en el que fue clave la presencia de Carlos Slim, quien fue dueño del 30% de las acciones de los equipos de futbol del grupo de 2012 a 2017.

Ya en cuestiones de cancha, Grupo Pachuca es la multipropiedad con más presencias en liguilla en los últimos cinco años (11), ha ganado ocho títulos de Liga MX (seis Pachuca y dos León) y es el segundo equipo más exportador de mexicanos a Europa en los últimos siete años con cuatro jugadores: Hirving Lozano, Héctor Herrera, Érick Gutiérrez y Eugenio Pizzuto (solo América lo supera con cinco), ganando más de 35.8 millones de dólares por dichos traspasos.

Sus refuerzos también han tenido visión estratégica, como en el 2017 cuando ficharon al mediocampista japonés Keisuke Honda procedente del Milán de Italia, una contratación con la que ganaron la venta de derechos de transmisión exclusivos al país nipón, así como otros fichajes mediáticos como el de Rafael Márquez y Landon Donovan con el León.

fredi.figueroa@eleconomista.mx