La presión política se dirigió esta semana hacia el Club Nacional de Golf de Augusta, donde se celebra el torneo Masters, a fin de que se flexibilice la prohibición de que las mujeres sean miembros y la presidenta ejecutiva de IBM, patrocinadora de la competencia, pueda unirse al club.

Tanto el presidente estadounidense, Barack Obama, como su probable competidor republicano en la carrera por la Casa Blanca, Mitt Romney, dijeron el jueves que el conservador club masculino debería admitir mujeres.

El viernes, el ex candidato a la presidencia y senador de Arizona John McCain se unió a las protestas, preguntando en Twitter: "¿No creen que ya es hora de que el Augusta National entre en el siglo XXI, o el XX, y admita miembros femeninos?"

La controversia se ha desatado en torno a Virginia Rometty, la ex jefa de ventas de IMB, de 54 años, que en octubre pasó a la cabeza de toda la empresa, principal patrocinadora del glamoroso torneo.

Normalmente, el presidente ejecutivo de una gran compañía patrocinadora tiene garantizada la pertenencia al club y se le entrega una de las tradicionales chaquetas verdes de Augusta, como la que recibe el campeón de uno de los acontecimientos deportivos más reconocidos del mundo.

Los anteriores cuatro presidentes ejecutivos de IBM fueron admitidos como miembros en Augusta.

En la rueda de prensa previa al torneo del miércoles, el presidente de Augusta, Billy Payne, declinó en repetidas ocasiones comentar si se ofrecería a Rometty ser miembro del club.

"No hablamos sobre nuestras deliberaciones privadas", dijo Payne en respuesta a una pregunta. "Y desde luego no hablamos de ello si un candidato específico forma parte de la pregunta", indicó.

El club se ha aferrado tercamente a su norma de admitir sólo miembros masculinos, incluso cuando fueron el centro de atención por un problema que surgió hace una década.

En 2002, se intercambiaron duras palabras entre el por entonces presidente de Augusta, William "Hootie" Johnson, y Martha Burk, ex presidenta del Consejo Nacional de Organizaciones Femeninas.

Burk afirmó que la política de admisión del club era sexista. Por aquel entonces, el 15 por ciento de los miembros eran presidentes ejecutivos, muchos de ellos de las 500 compañías más importantes de Estados Unidos. Burk argumentó que la exclusión suponía una desventaja en acontecimientos sociales en los que se solían establecer relaciones de negocios.

Johnson respondió que Augusta era una organización de un sólo género, como los Boy Scouts o las Girl Scouts.

La controversia llevó a que dos miembros de alto perfil abandonaran el club. John Snow, quien fue secretario del Tesoro con George W. Bush, se marchó antes de ser confirmado en el cargo. Thomas Wyman, ex presidente ejecutivo de CBS, abandonó el club y calificó su política de "cabezonería".

IBM ha intentado mantenerse al margen de la polémica

"No hacemos comentarios sobre los calendarios de nuestros directivos", dijo el viernes el portavoz de IBM Edward Barbini en respuesta a la pregunta de si Rometty acudiría al torneo, que finaliza el domingo.