La final del torneo Guardianes 2020 entre Tigres Femenil y Rayadas es la cuarta que disputan ambos equipos en seis torneos. Si bien la presencia de ambos es un reflejo de la importancia que sus respectivas instituciones le dan al proyecto femenil y del talento de sus jugadoras, también refleja que faltan cosas que trabajar en el resto de clubes de la Liga.

El aspecto económico es el principal generador de la brecha interna de la Liga MX femenil, explicó Pedro Alvarado, CEO de la agencia de gestión de imagen y patrocinios W Sport Management. De acuerdo con declaraciones anónimas publicadas por ESPN en noviembre de 2019, las jugadoras de Tigres femenil “son las mejores pagadas de la Liga”, además de apoyarlas con su educación, según pudo saber este diario por medio de ex directivos. Por su parte, Rayadas es de los clubes que mejores condiciones ofrecen a las jugadoras con “contratos multianuales, desarrollo académico, infraestructura y logística adecuada para su rendimiento y seguimiento multidisciplinario en nutrición, psicología y desarrollo físico”, indicó la publicación.

Forbes México señaló que en 2018 las deportistas mejor pagadas en la liga de futbol femenil, que en ese entonces era de reciente creación, fueron Nayeli Rangel, de Tigres, y Mónica Ocampo, del Pachuca, quienes ganaron cerca de 356, 000 pesos en el año.

“El poderío de los equipos regios, primeramente, se ve reflejado en la parte económica, lo que se hace atractivo a las jugadoras top de la Liga para irse a dichos clubes. Esto hace que la brecha no se vaya reduciendo tan rápido, porque cada vez también se refuerzan estos equipos con jugadoras importantes. También, cada semestre van a ir perdiendo jugadoras que necesitan minutos y esto hace que también salgan de estas instituciones, esto (la brecha) gradualmente se va a reducir cada semestre”, señaló Alvarado.

El especialista en futbol femenino indicó que la brecha se reduce cada torneo, lo cual se puede observar con la llegada a Liguilla de equipos más competitivos, y opinó que aunque es posible que el próximo torneo volvamos a ver a Tigres y a Rayadas en la final, no le sorprendería que próximamente se vea caer a los equipos regios en dicha instancia.

“Semestre a semestre vamos a ver mayor competitividad en la parte deportiva y el claro ejemplo son Gallos de Querétaro o Atlas, que llegó a segundo lugar, entonces el futbol femenil está siendo más competitivo y eso hace que sea más atractivo. Posiblemente, vamos a ver una final regia el próximo torneo, pero cada semestre les va a costar más trabajo”.

Pese a haber alcanzado la final por quinta vez en los últimos tres años, la mediocampista de Tigres femenil, Liliana Mercado, interrogada por El Economista, hizo énfasis en el aumento de la competitividad del certamen con el transcurso del tiempo:

“Todos los clubes han tenido un crecimiento desde el primer torneo a este y eso nos demanda más responsabilidad y trabajo. Sí, hemos logrado permanecer ahí, pero no cabe duda que cada torneo es mucho más complicado. Darle ese valor tanto a la institución como a cada una de mis compañeras que cada día en los entrenamientos tratan de seguir mejorando y seguir siendo las mejores. Sin duda ese es el pensamiento no solo de nosotras, sino de todos los equipos. Todos los equipos quieren llegar a la Liguilla y todos los equipos que están en la Liguilla quieren ser campeones. El trabajo, el siempre seguir mejorando, creo que esa ha sido la clave para poder estar disputando la final”.

La reducción de la brecha también se observa en las estadísticas. En el primer torneo de la Liga MX femenil en 2017, los tres equipos que más goles recibieron durante la fase regular promediaron un total de 41 tantos en contra. En los tres siguientes torneos esa cifra se redujo a 38, 36 y 35, respectivamente.

Este Guardianes 2020 fue una excepción al descenso con un promedio de 38 goles recibidos para los tres equipos más goleados del certamen.

Equipos como Atlas y Querétaro han reforzado sus esfuerzos en la búsqueda de mejores resultados en el futbol femenino. Querétaro pasó de ser el último clasificado en la tabla general en la primera mitad de 2019, al décimo tercero en la segunda mitad el mismo año; en esta ocasión, finalizó séptimo en la fase regular y fue semifinalista del certamen. Atlas también vino de atrás: fue penúltimo en el torneo Clausura 2018 y desde entonces ha escalado posiciones hasta colocarse segundo lugar general en el torneo Guardianes 2020.

“Tanto Tigres como Monterrey han hecho un esfuerzo tremendo por seguir apoyando al futbol femenil. Creo que este torneo mejoraron muchos equipos, sentí un poco más pareja la Liga en algún momento, eso es una ventaja para que vaya creciendo. Los clubes que ahorita estamos en estas instancias hemos mantenido ese nivel desde que arrancó la liga y buscamos siempre competir y buscar el título, que es uno de los objetivos. Todo esto gracias al apoyo del club”, declaró Héctor Becerra, director técnico de Rayadas, a La Jornada.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx