En septiembre del 2013, el diagnóstico de Pablo Aguilar era demoledor. Una disminución en la capacidad de coagulación sanguínea no sólo le impedía jugar al futbol, también podría acabar con su vida. El defensa jugaba para Xolos, ya había salido campeón con el equipo, bajo la estrategia de El Turco, y justo en un viaje con su selección, un análisis develó su padecimiento.

En esos momentos no podía moverme, no podía salir de la cama y prácticamente pensé que no iba a volver a jugar , relataría el futbolista al llegar al América, para encontrarse con Mohamed, quien le devolvió la oportunidad de jugar y salir campeón nuevamente.

Pablito, como le dicen sus compañeros, es el signo del cambio que implementó El Turco en Coapa. Llegaba como un futbolista que había sido borrado de su selección por el padecimiento que encontraron, en Xolos fue pilar en el título, pero con la partida de Antonio, el equipo dejó de brillar y el defensa también.

La amistad con Tony no se forjó en México, ambos coincidieron en Colón de Santa Fe, cuando el club Sabalero llegó desde la Segunda División de Argentina, hasta calificar a Copa Libertadores y Copa Sudamerica.

De Mohamed me encanta cómo maneja al grupo y me siento un privilegiado porque me trajo aquí. Sólo tengo palabras de agradecimiento para él y voy a dar la vida por él y por la institución que me ha contratado , apenas dijo cuando en enero del 2014 fue confirmado como el primer refuerzo de Antonio en América.

Aún pesaba sobre él la consigna sobre su salud. Si tengo que morir en la cancha lo voy hacer , publicó en su perfil de Twitter cuando le informaron de su problema de salud. Una operación para retirarle el bazo y Aguilar regresó a las canchas.

En América volvió para convertirse en el guerrero de la zaga, el jefe silencioso e insustituible de Mohamed en la cancha. Aunque en el primer torneo fue relevo, para el Apertura 2014 sólo se perdió un partido, por decisión técnica, y en la final marcó el segundo gol del partido en la cancha del Estadio Azteca, el que sirvió para encaminar el título de América y cerró la época de su amigo y salvador, Antonio Mohamed, en el equipo que le devolvió la ilusión por jugar.