Faltaban solo dos entradas para concluir el Juego 3 de la Serie de Campeonato entre Dodgers y Braves y las cosas pintaban para un solo lado. Atlanta ganaba 5-2 en el Dodger Stadium, que veía los rostros de 56,000 aficionados envueltos en desesperación porque, de perder, se irían 0-3 en la contienda, bastante cuesta arriba.

El partido inició con alegría para la afición angelina, pues en la primera entrada ganaban 2-0. Sin embargo, el cuarto episodio significó un duro revés al irse abajo 2-4 gracias a las carreras de Freddie Freeman, Austin Riley, Joc Pederson y una más de Adam Duvall por base por bolas.

Las cosas empeoraron en la quinta entrada con otra carrera de Ozzie Albies impulsada por Duvall, que ponía a los Dodgers en predicamento con un momentáneo 0-3 en la serie, luego de haber perdido 5-4 en el Juego 2 y 3-2 en el Juego 1.

La sexta y la séptima entrada se mantuvieron sin movimiento. La desesperación acechaba a los aficionados y todavía más con las dudas que ha generado el manager, Dave Roberts, criticado por su estrategia de rotación de lanzadores en los dos primeros juegos, en los que utilizó ocho y cinco, respectivamente.

Pero la confianza regresó en la octava entrada, cuando un par de jonrones de Corey Seager y Cody Bellinger, además de un doblete decisivo de Mookie Betts y un estupendo cierre del taponero Kenley Janses impulsaron a los Dodgers para llevarse un reñido triunfo de 6-5.

El relevista de los Braves, Luke Jackson, no pudo mantener la ventaja de tres carreras y permitió sencillos de Will Smith y AJ Pollock antes del cuadrangular de Bellinger, que empató el partido.

Por su parte, el relevista mexicano Jesse Chávez sustituyó a Jackson y tras lograr el out mediante el emergente Matt Beaty fue entonces el estelar Mookie Betts quien pegara el doblete que selló el triunfo de los locales y despertó las emociones del Dodger Stadium; la esperanza vuelve a la serie con el 2-1, que se reactivará el miércoles por la noche durante el Juego 4 y en la que Dave Roberts ha confirmado al mexicano Julio Urías como su pítcher abridor.

Pese a la ventaja todavía de 2-1, Atlanta tendrá que salir fino para que no le suceda lo mismo del año pasado, cuando en esta misma instancia terminaron perdiendo tras una recuperación de los Dodgers, que finalmente se coronaron en la Serie Mundial. Gracias a su triunfo en el Juego 3, los angelinos lograron su victoria 18 en sus 19 juegos más recientes en casa.