Londres.- El Chelsea y la selección inglesa de futbol sufrieron el miércoles un susto cuando el defensor John Terry debió someterse a exámenes en el pie derecho tras recibir un golpe en un entrenamiento.

Al principio hubo temor de que el capitán del Chelsea se hubiera quebrado un hueso, algo que le habría impedido jugar el sábado la final de la Copa FA ante el Portsmouth y también el Mundial de Sudáfrica el mes próximo, pero exámenes luego mostraron que no había fracturas.

"Tuve un pequeño golpe en el entrenamiento, pero con un partido tan importante como el del sábado lo correcto fue poner una bota protectora en mi pie derecho y realizarme un estudio", dijo Terry en un comunicado.

"El examen mostró que no había fractura y espero volver a entrenar mañana o el viernes, y por supuesto jugar la final de la Copa FA el sábado", agregó.

Terry alzó el trofeo de la Liga Premier el domingo -el primer título del Chelsea desde el 2006-, pero esta temporada estuvo opacada por un rendimiento irregular y por revelaciones de periódicos sobre su vida privada, algo que le costó perder la capitanía en la selección inglesa.

No obstante, su óptimo estado físico en Inglaterra es clave para el técnico Fabio Capello, quien sentirá alivio por la noticia del bienestar de Terry después de las dudas generadas sobre los defensores centrales nombrados el martes por el italiano en la lista preliminar de 30 hombres para el Mundial.

El central del Manchester United Rio Ferdinand, habitual compañero de zaga de Terry, se perdió gran parte de la temporada por lesiones en la espalda y el gemelo, mientras que otro de los aspirantes al puesto, Ledley King, no jugó varios partidos para el Tottenham Hotspur por problemas de rodilla.

BVC